Dimas Nicolás Huanca Cruz fue encontrado a fines de 2019 junto a otro sospechoso y detenido por el Escuadrón 22 San Antonio de los Cobres de Gendarmería Nacional en su intento de fuga. El fiscal de la causa estima que fue "el mayor secuestro de droga bajo el sistema acusatorio en la provincia de Salta".

El Tribunal Oral Federal 2 de Salta condenó el 10 de junio a Dimas Nicolás Huanca Cruz, quien había sido encontrado con 462 kilos de droga el pasado 14 de diciembre de 2019 en a 30 kilómetros de la frontera con Chile, a siete años y seis meses de prisión, según expresó a este medio la procuración general de la nación.

Huanca Cruz fue descubierto junto a un cómplice con 430 kilos de cocaína y 32 de marihuana en la cabina de una camioneta a fines del año pasado por una patrulla de gendarmes en la puna salteña, a quienes arremetió en su intento de fuga. Sin embargo, uno de los gendarmes abrió fuego contra la parte media del auto, averiando el motor e hiriendo en la pierna a Huanca Cruz, lo que frustró el hecho.

A causa de dicho intento de fuga, el fiscal general Francisco Snopek ratificó la investigación penal en la que se determinó que Huanca Cruz sea juzgado no sólo por narcotráfico, sino también por los delitos de “tentativa de homicidio y resistencia a la autoridad”.

Durante el juicio, Snopek definió al acusado como “un eslabón más de una importante organización trasnacional dedicada al narcotráfico con operaciones de envergadura, sofisticación y un entramado estructural de gran porte”, tras el análisis del teléfono secuestrado. Además, hizo hincapié en el conocimiento del trayecto por parte de Huanca Cruz, lo que desestimó su intento de desvincularse del hecho diciendo que trabajaba bajo la creencia que la carga contenía hojas de coca, y que había aceptado el mismo para poder continuar con sus estudios.

En relación al cómplice aún en fuga, Snopek recordó que se trataba de un compañero de la escuela del detenido, y no se trataba de alguien “apenas conocido” como se había mencionado en audiencias previas.

Desde la defensa, a cargo de Santiago Pedroza, se rechazó en primera instancia la acusación de “tentativa de homicidio”, ya que los gendarmes, en sus declaraciones testimoniales, “no fueron contundentes respecto a las intenciones homicidas aludidas por la fiscalía”. En relación a la acusación de transporte de estupefacientes, Pedroza insistió en la figura de “perejil” de su cliente, por lo que solicitó la absolución por la duda.

Sin embargo, pese a los pedidos del abogado y las declaraciones del propio Huanca Cruz, el Tribunal integrado por los jueces Gabriela Catalano, Domingo Batule y Abel Fleming remarcó en la condena que, al tratarse de un estudiante universitario, “sería una ingenuidad sostener que desconocía la carga real que transportaba, que pese a estar cubierta con lona, estaba a la vista” e indicaron que, con sus conocimientos propios de la zona, “podía distinguir un bulto de hojas de coca de uno cargado con paquetes de cocaína”.