El juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla amplió los procesamientos al detenido falso abogado Marcelo D'Alessio, al fiscal federal Carlos Stornelli y al periodista Daniel Santoro en la causa por presunto espionaje ilegal y extorsión a políticos y periodistas y dio por cerrada la investigación.

El magistrado dio por concluida la instrucción del caso en lo referido a D'Alessio, Stornelli, Santoro y otros ocho procesados, y dispuso que, una vez que se confirmen sus procesamientos en la instancia de apelaciones correspondiente, se inicien los trámites para enviarlos a juicio oral. La resolución, a la que accedió Tiempo Judicial,  tiene 1.125 carillas. 

De ese modo el juez de Dolores cerró la instrucción del caso y dispuso la elevación a juicio de los siguientes procesados: Marcelo D´Alessio, Rolando Hugo Barreiro, Carlos Stornelli, Juan Ignacio Bidone, Daniel Santoro, Pablo Gonzalo Pinamonti, Ricardo Oscar Bogoliuk, Norberto Aníbal Degastaldi, Carlos Alberto Liñani, Eduardo Ariel Menchi y Mariano Díaz Strunz.

“Como señalé en varias oportunidades, el objeto de esta investigación excede la intervención de uno o dos fiscales, un periodista, un falso abogado o dos directivos y un ex agente de la AFI. En concreto, aquí se encuentra involucrada la  actividad  de  una  organización paraestatal con fuertes vínculos con los tres poderes del Estado e incidencia en las instituciones democráticas mediante mecanismos de espionaje ilegal y pseudo mafiosos”, argumentó el magistrado. 

Asimismo, sostuvo que esa pesquisa, además de determinar responsabilidades penales, debería servir para “contribuir a modificar un paradigma de actuación respecto de la relación entre las actividades ilegales de inteligencia y las instituciones de la República”. 

En relación al fiscal Stornelli, el juez de Dolores ordenó retenerle el pasaporte y le impuso una caución real por diez millones de pesos que deberá cumplimentar en el juzgado en los próximos tres días.

Además, el magistrado amplió su procesamiento por presunta "extorsión en grado de tentativa" cometido en el marco de una "asociación ilícita paraestatal dedicada al espionaje ilegal" contraria a la ley 25520 de Inteligencia.

En cuanto al periodista Santoro, se le amplió el procesamiento como supuesto miembro de asociación ilícita y por "realización de acciones de inteligencia prohibidas". Por otra parte, Ramos Padilla amplió además procesamientos a D'Alessio, detenido en la causa, Rolando Barreiro, el suspendido fiscal Juan Ignacio Bidone y Pablo Pinamonti.

En la resolución detalló los "roles de la asociación ilícita" en la cual involucra, según la investigación, al D'Alessio que "pretendía ser un abogado experto en narcotráfico vinculado a la embajada de Estados Unidos y la DEA" quien se amparó "en investigaciones periodísticas intentando ampararse en las prerrogativas de las que goza tal profesión"; Rolando Barreiro quien "señalaba ser un simple encargado de seguridad del barrio privado" del primero o su chofer o ladero y quien seguía "en funciones como agente de inteligencia pese a declarar que había trabajado hasta fines de 2015"; y el otro agente Ricardo Bogoliuk quien calificó a D'Alessio como un "charlatán" era quien tenía el rol como "comisario retirado de la policía bonaerense.

A ellos tres se les suma un fiscal federal en funciones como Carlos Stornelli quien, según el fallo de Ramos Padilla, argumentó que "fue engañado y utilizado por un testigo de la causa GNL presentado por el periodista Santoro en una relación "amistosa y de mutuos favores". El ex fiscal Juan Ignacio Bidone quien se "mostró como un fiscal comprometido y estafado que se dejó llevar por D'Alessio a quien considerada un agente de la DEA que investigó el triple crimen de General Rodríguez". Así como al ex espía de la AFI, Pablo Pidamonti, a quien el procesamiento le endilga "relación con Bogoliuk y D'Alessio y quien declaró que fue "girado" por ambos.

Por último, al periodista Santoro, el procesamiento lo muestran como "un periodista de larga trayectoria que pretendió sostener que fue utilizado durante años por una de sus fuentes con la que construyó una relación cercana que lo llevó a presentarlo frente a legisladores y fiscales como un agente de la DEA".