La Cámara del Crimen deberá dar resolución a la denuncia que presentó la Unión de Empleados de Justicia de la Nación (UEJN) contra el secretario del Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 14 , Sebastián Del Gaizo, señalado por conductas desagradables, machismo y abuso de autoridad por su posición de jerarquía.

La secretaria de Protección Individual de la UEJN, Rocío Herrera, afirmó en diálogo con Tiempo Judicial que “la denuncia se presentó en conjunto con los empleados del juzgado, la realidad es que los hechos son de absoluta gravedad”. “La situación es de absoluta vulnerabilidad para las víctimas, en muchos casos tienen que trabajar con su acosador y el sistema está armado siempre para terminar beneficiando a los funcionarios”, advirtió Herrera quien deslizó que al gremio le preocupa que las autoridades del fuero no responden a las denuncias de las víctimas.

“Más allá de las formas que tiene de dirigirse al personal, que en muchos casos eran violentas, había hechos particulares que eran de acoso sexual, por eso se pidió que a él lo corran del lugar porque no se puede seguir trabajando con una persona así”, expresó.

Además, la secretaria relató a este medio: “En una de las oportunidades una de las empleadas estaba tan angustiada por el maltrato que se fue al baño llorando en crisis y él se metió con ella, un baño chico, y parado al lado del lavado la hacía agacharse y lavarse la cara una y otra vez, luego le puso una toalla en la cara y se la secó”.

En esa sintonía, destacó que Del Gaizo era muy denigrante con las mujeres, y que en distintas oportunidades llegó a decirles que “no sirven para nada, que eran zorritas, criticaba como se vestían, comentarios despectivos”, y subrayó que lo más grave era que “también estaba encima, las tocaba, podía mirar una hora fijamente a una de las chicas”.

crédito: UEJN.

El maltrato, según explicó la secretaria, también lo recibían todos y recordó que “en otra oportunidad a uno de los empleados lo hacen entrar al baño con él y le hablaba mientras orinaba, luego se dio vuelva con su miembro fuera y lo miraba fijo al pibe marcando la situación de superioridad”.

“Los empleados les preguntaban por las causas y él estaba sacándose los mocos mientras le hablaban, se los tiraba, se tocaba los genitales”, destacó.

En cuanto a la denuncia, Herrera señaló que “a la Cámara del Crimen siempre hay que hacer presión, porque en un principio no querían aplicar la ley de Protección Integral de la Mujer”, y explicó que “si se pide la aplicación de la ley lo que responden es que en el reglamento no está previsto, pero tiene una jerarquía inferior”.  

La representante de la UEJN lamentó: “No hay garantía de que el proceso salga bien o haya justicia, sin acceso al expediente es muy difícil. Ahora está en acuerdo para resolverse, pero no sé qué se puede resolver, parece ser una situación poco esperanzadora pero no puede haber un funcionario así en la justicia”.