La capital entrerriana estuvo convulsionada estos últimos días por el homenaje que realizó el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos al juez Emilio Castrillón el pasado jueves en la Galería de expresidentes del organismo que es la máxima autoridad judicial de la provincia.

La integrante del STJ, Susana Medina, cuestionó en una carta a su colega porque tiene varias denuncias en su contra por violencia de género criticando la invitación que le hizo llegar el actual presidente del TSJ Martín Carbonell a un homenaje al juez Castrillón quien fuera presidente del TSJ entre 2018 y 2019. El homenaje se realizó igual y de la ceremonia participaron, además de Carbonell los vocales, Germán Carlomagno, Bernardo Salduna y Miguel Ángel Giorgio.

La magistrada Medina pidió a este medio no hacer declaraciones y afirmó que se presentó como querellante en la causa penal contra el juez Castrillón que no merece homenaje de ningún tipo. Hay al menos dos causas contra Castrillón: una iniciada por la magistrada por violencia de género y otra denuncia de N. L. contra el magistrado por daños y amenazas .

En la carta a la que accedió Tiempo Judicial, la jueza consideró “una falta de respeto hacia su persona dada la existencia de una denuncia por violencia de género que realice contra el mencionado Vocal, que se encuentra tramitando ante la Fiscalía de Género y aún no se ha resuelto”.

Según informó el diario provincial “Análisis”, en mayo del año pasado la jueza Medina se presentó ante la fiscalía de género provincial y relató la “conflictiva situación entre ambas autoridades judiciales en función de una discusión en el chat de WatshApp, del que todos los integrantes del STJ participan diariamente”. Se sintió “agraviada por dichos de Castrillon, que consideró violentos hacia ella como mujer”.

En esta causa que sigue en trámite sin sentencia, la vocal declaró en el expediente que: "(...) También quiere dejar en claro un hecho que le causó violencia moral e institucional, en los términos de la ley 26485. Señala que nunca se fijó en lo que han trabajado otros colegas, ni mucho menos ha estado pendiente de sus licencias. Refirió que todo su equipo de trabajo está afectado por distintas circunstancias en el marco de la pandemia, y que ella misma tiene a su mamá a cargo, que es persona de riesgo. Eso fue lo que la motivó a pedir una licencia que, no obstante renunció y vino a trabajar. Detalla tres informes que ha solicitado a las secretarías a cargo sobre cantidad de días trabajados, amparos dictados y el estado de situación de su despacho en la Sala que integra, el que se encuentra totalmente al día". 

Homenaje polémica a un juez que está denunciado por violencia de género por una jueza de su mismo tribunal.

Es un caso muy similar al que venimos contando en los tribunales de Comodoro Py contra Juan Carlos Gemignani y sus pares juezas Ana María Figuera y Ángela Ledesma.

En este caso, la referente de la AMJA, Asociación de Mujeres Juezas de la Argentina,  cuestionó que en el “mes internacional de la mujer  se produzca este acto cuando se intenta redoblar esfuerzos en la tarea de concientizar y sensibilizar sobre los derechos de las mujeres, la equidad de género, la lucha contra la violencia y la discriminación, aparece como un contrasentido de toda la tarea que se viene realizando para revertir estereotipos patriarcales que tanto han perjudicado a la sociedad”.