En un año cruzado por la pandemia, por los reclamos mediáticos y sociales a prontas modificaciones, y el impulso político de que tomó una reforma judicial exigida por varios sectores, fue un año atípico en el funcionamiento del Poder Judicial en toda la Argentina.

En cuanto a los distritos de la provincia de Buenos Aires, que sufren una particular falta de fondos, personal admirativo y cargos en fiscalías y tribunales, existen algunos avances y algunos reclamos. De ello, se dialogó con Santiago Cremonte, presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial de Dolores.

¿En que impactó la pandemia?

Con el tema de la pandemia hubo, en el inicio, una merma importante en cuanto a la productividad de los escritos, porque estábamos bastante limitados, no teníamos las herramientas necesarias. Con el avance y la cobertura de esos puestos remotos, por parte de la Corte, se fueron recuperando los niveles. Hoy por hoy, en el mes que cerró, terminamos en niveles de pre-pandemia, se están haciendo más trámites que en diciembre del 2019 y febrero 2020. La cuenta que hago es que se debe a que un abogado, al poder realizar las presentaciones en forma electrónica, ya no tiene los tiempos muertos de antes. 

Existe desde hace tiempo un tipo de crítica al conjunto del Poder Judicial …

Uno no es ajeno a todos los comentarios sociales, pero la realidad es que las cuestiones más importantes en cuanto a la crítica están enfocadas a los juzgados que resuelven cuestiones políticas, como los federales o Capital Federal. La gente no sabe diferenciar los juzgados ordinarios, los penales o los federales. Por ahí lo que pasa es que se generaliza mucho. La provincia de Buenos Aires, pese a las críticas generalizadas, ha dado muestras de que da respuestas. Más que nada en momentos de crisis por la pandemia. Hay que preguntar a cada critico puntualmente a que se refiere y que entiende, para ver si la crítica es generalizada o puntualmente a algún organismo determinado.

¿Y las críticas sobre la cuestión de género?

En el Colegio a mí me toca ser el presidente, pero creo que en la comisión hay más integrantes femeninos que hombres. En el juzgado somos tres varones y el resto son mujeres. Me parece correcta la paridad de género, tanto para los cargos como para la resolución de cuestiones. También, desde el colegio provincial hemos sido pioneros en cuestiones de género, venimos capacitando a todos los integrantes del Poder Judicial con replicadores que, a su vez, capacitan en cada una de las departamentales. 

¿Cómo se encuentra la relación con la Suprema Corte?

Estamos en permanente contacto, en cuanto a actividades de capacitación y la verdad que personalmente, más allá de que todo esto -la pandemia- provocó una demora en algún nombramiento o cobertura de cargos, que es lógico, siempre tuve gente de la Corte a disposición y siempre me atendieron el teléfono a la hora de necesitar algo o que me aclaren una resolución.

Pero, es innegable que hay un faltante de funcionarios y personal…

La cobertura de cargos depende, supongo, de lo presupuestario y no es sencillo. Hay que ver los exámenes, y la pandemia frenó todo ese tipo de cuestiones. Separo dos cuestiones, primero las vacantes que hay a nivel de cargos que son elegidos constitucionalmente por el Consejo de la Magistratura. Cargos que hay que llamar, se toma, exámenes, ahí tenemos más de 650 cargos de jueces y fiscales sin cubrir. Para eso hay que cumplir con el requisito constitucional, no se puede obviar. 

¿Y la cuestión presupuestaria?

La cobertura del personal de los juzgados, fiscalías, defensorías y demás, también es otro problema. Lo ligo a un tema presupuestario, donde a veces la Corte para la cobertura de todos los cargos no debe contar con el presupuesto. Por eso estamos pidiendo por la autarquía del Poder Judicial, para que tenga autonomía financiera en cuanto a disponer del presupuesto propio. 

¿Y eso agrava la situación?

De cuatro juzgados hay uno que está vacante. El 25 por ciento de los juicios están atendidos por jueces subrogantes, es mucho en cuanto al porcentaje. En otros departamentos están más complicados, en el Laboral da que el 30 por ciento solamente tiene cobertura de los cargos, el resto estaría desintegrado, hay un problema serio. Obviamente dificulta en cuanto a la atención y la eficacia de los despachos y del curso de cada uno de los juicios.

¿Qué se planea para el próximo año?

La pandemia trajo cuestiones que vinieron para quedarse, las presentaciones electrónicas, los expedientes digitales, se aceleró todo lo que se pudo e implico una actualización y modernización de una pata del Estado que tiene que dar respuesta la gente. Eso creo que va a mejorar en cuanto a las perspectivas que tenemos para el próximo año. Estaremos además cargados de audiencias que no se pudieron tomar en este periodo y bueno, hay que recuperar todos esos plazos. En general creo que la mayoría de los juzgados, por lo menos en lo Civil y Comercial, están despachando en la medida de lo posible. Pero, ahora quedo de lado lo de las burbujas, nos iremos poniendo al día.