Esta tarde, el presidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, Enzo Pagani, junto a la vicepresidenta Marcela Basterra, se reunieron en el Consejo de la Magistratura de la Nación, con su presidente, Miguel Piedecasas y el Secretario de Justicia de la Nación, Santiago Otamendi para conversar acerca del plan de acción a seguir en el proceso de traspaso de competencias de la Justicia Nacional a la Justicia de la Ciudad.

 

Además, se plasmaron propuestas de ambas partes, a fines de elaborar un cronograma de reuniones periódicas en las que se trabajen sobre las cuestiones relacionadas a la transferencia.

 

Pagani, enfatizó que desde la Justicia porteña existe “una muy buena predisposición” para colaborar en este proceso y puso a disposición del Consejo de la Magistratura de la Nación, un trabajo elaborado desde el Poder Judicial de la Ciudad, con todas las cuestiones que pueden sumar al ámbito de trabajo que se propone llevar adelante con todos los consejeros que participan de la decisión. Asimismo, se refirió a la política de concursos y destacó: “Creo que del lado de Nación también es importante que nos cuenten cuál es la política o cuál es la perspectiva en términos de concursos, y cómo va a quedar eso definido”.

 

Por su parte, Piedecasas propuso realizar un futuro encuentro con la Comisión de Selección de Magistrados de la Nación, y para el trabajo que se avecina agregó que el Consejo de la Magistratura de la Nación “está predispuesto para trabajar con el Consejo de la Ciudad y también con quien consideren que puedan integrarse”. Y  agregó: “A mí me parece que hay que hacerlo temático, imparcial y por ejes concretos”.

 

Ambas autoridades acordaron intercambiar material para seguir con este trabajo en conjunto, realizando encuentros mensuales pre-acordados con temáticas específicas y al mismo tiempo pusieron en  valor los avances que se vienen suscitando desde los dos organismos para que este proceso se haga de manera gradual y completa.

 

Al finalizar Piedecasas destacó: “El traspaso encuentra hoy un punto de maduración para trabajar”. Y Pagani concluyó: “Se han acomodado las expectativas para empezar a trabajar”.