La justicia de la provincia de Buenos Aires representa, en comparación al resto del país, uno de los sectores de mayor cuestionamiento, además de tener un funcionamiento que muchas veces genera críticas desde los medios y la sociedad. Para poder charlar en profundidad sobre la actualidad, el trabajo en pandemia, los interrogantes y la cuestión de género, Tiempo Judicial habló en exclusiva con Simón Isacch, titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo 1 de Mar del Plata y actual presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios de este departamento judicial bonaerense.

¿Qué ocurrió durante la pandemia?

El Poder Judicial, como toda la sociedad, vio restringida la posibilidad de concurrencia a los lugares de trabajo por parte de los empleados y también la concurrencia del público. Frente a esto, la provincia por impulso de la Suprema Corte, venía trabajando en un sistema de gestión con fuerte impronta en la digitalización. De hecho, en mi juzgado al inicio de la pandemia había ya 9000 expedientes que eran totalmente digitales.

¿La digitalización se proyectaba desde hace mucho?

Los avances tecnológicos llevaron a que a principios del año pasado tuviéramos varios juzgados de la provincia con una mecánica bastante afectada con el expediente digital. Nosotros a esta altura teníamos 9000 expedientes digitales, con lo cual la producción del juzgado y la producción de las partes, todas, venían ya de forma digital, no era necesario el soporte papel.

¿Y en qué mejoró este nuevo sistema?

Por un lado, posibilitó que las partes no tengan que trasladarse a los juzgados. Esto permitió que los empleados, los jueces y los funcionarios, puedan trabajar de modo remoto. Las causas eran muchas, en su totalidad y otras en gran parte, con soporte digital, lo cual permite tener entrada a la causa sin necesidad de tener que venir.

¿Esto también visibilizó el faltante de recursos que se reclama desde el sector hace años?

Cuando se habla de recursos, lo que hace a la cuestión de los nombramientos, hay una gran cantidad de vacantes de magistrados -entendiendo por magistrados o jueces de todos los fueros, defensores, asesores, fiscales- es un faltante que se da producto de un proceso bastante complejo. Además, fue bastante complicado durante la pandemia ya que los exámenes son presenciales. Hubo un movimiento hace poco producto del acuerdo entre el Poder Ejecutivo y el Senado, que está en manos de la oposición.

¿Y en cuanto a los recursos materiales?

Hay una gran inversión por parte de la Corte en suministros, que no vemos porque hoy al ser todo digital se invirtió, por ejemplo, en banda ancha. Que hace que el sistema de conexión no se vea de algún modo lleno e impide un flujo ágil, y hoy no se está viendo este inconveniente en el tema de la conexión

Hubo también un fuerte reclamo por la vacunación a los empleados del Poder Judicial…

Evidentemente no fuimos considerados trabajadores esenciales. Yo creo que somos más que trabajadores esenciales, el Poder Judicial no encaja porque no es un Poder del Estado, es más que eso, es un poder inherente al Estado. Es impensable que el Poder Judicial pueda estar suspendido, era necesario que se continúe con sus protocolos. En ningún momento dejó de funcionar, y en lo personal pude concurrir todos los días desde el 16 de marzo del año pasado hasta hoy, inclusive me agarré coronavirus en vacaciones.

En los últimos años el Poder Judicial enfrenta de lleno críticas de la sociedad ¿Se entienden dichas críticas?

En primer lugar, lo que haría es diferenciar lo que es la justicia Federal de la justicia provincial. El 90% de las noticias que salen y que la gente comenta están vinculadas con la justicia federal y con Comodoro Py. No quiero abrir un juicio de valor sobre la actuación de quienes se desempeñan en ese lugar, pero lo cierto y concreto es que las causas que tienen difusión pública se vinculan con ese anillo del Poder Judicial, que es la justicia penal federal. No llegan a 12 jueces de primera instancia, si mal no recuerdo, y alguna cámara. Me parece que abrir un juicio de valor sobre ese universo tan chiquito no es del todo justo para todo el resto de los integrantes del Poder Judicial Federal y Provincial.

Pero no se puede negar que la resolución de las causas generan ciertas opiniones…

En definitiva, la gente cuando tiene un problema recurre a la justicia, porque deben canalizarse los reclamos y debe encontrarse ahí la paz social. Muchos de los reclamos que se le hacen a la justicia no tienen que ver justamente con el desempeño del Poder Judicial, sino con las soluciones que se adoptan, que muchas veces tienen que ver con la aplicación de la ley, y la ley emana de otros poderes del Estado. Bastante complejo.

¿Entonces la disconformidad tiene que ver con los tres poderes?

En algunos casos la solución es la que viene impuesta por la ley que es emanada del Congreso. Por otro lado, cuando alguno de los poderes, fundamentalmente el Poder Ejecutivo, quiere sacar los pies del plato en lo que le impide el sistema normativo recurre al Poder Judicial. Está bien que así sea, porque en algún lugar se tienen que resolver estas cuestiones y le toca al poder judicial hacerlo. Pero insisto, muchas veces esto tiene que ver con decisiones del Gobierno Federal que escapan a la órbita del Poder Judicial de la provincia.

La lista que encabezaba el juez Rodrigo Cataldo, y hoy Simón Isaach gobierno el Colegio de Magistrados de MDQ.

¿Y la acusación sobre la “politización de la justicia''?

Puede ser que haya alguna causa que genere ruido mediático y que la gente no esté de acuerdo, pero en definitiva en todo proceso siempre hay partes actuando, y a la que le toca perder siempre va a estar inconforme, pero son las reglas del juego. En definitiva, alguna decisión hay que tomar, aunque no sea el grado de algunas partes.

Me gustaría consultarle también por el tema “género” en la justicia

En la Corte provincial actualmente hay una mujer, es una sola, pero hay una mujer y en muchas de las cámaras, en muchos fueros, hay muchas mujeres. Por ahí se da la característica de que en algunos fueros hay mayor presencia femenina que en otros, inclusive esa mayor presidencial la totalidad del puro familias en mujeres. Hay muchas mujeres muy capaces que desempeñan los cargos y así está ocurriendo un cambio.

Por último ¿Qué se espera para los meses que quedan de este año y los años futuros?

La pandemia aceleró un proceso que ya venía en marcha y con mucha responsabilidad. Todo esto impacta en la gestión de los expedientes y las funciones que se tienen que desempeñar dentro de la justicia. Esto debería impactar en la arquitectura del Poder Judicial, sin dudas.