La medida cautelar del Aníbal Lotocki, el cirujano plástico demandado por múltiples celebridades, para evitar que los periodistas Jorge Rial y Fabián Doman difundieran noticias sobre él, fue rechazada en primera instancia por el juez Eduardo Caruso porque del modo contrario "significaría censura previa". 

 

Lotocki fue denunciado por muchas famosas por problemas que tuvieron luego de operarse con él, entre ellas Silvina Luna y Verónica Ojeda. Pero el caso más grave fue el de Gabriela Trenchi, que estuvo en terapia intensiva luego de hacerse una operación con Lotocki. 

 

El médico veía afectados sus derechos fundamentales por lo expuesto en televisión sobre su persona por los periodistas por lo que la medida cautelar pedía que "se abstengan de difundir, exhibir, reproducir, hacer referencia y/o facilitar el medio o su programación a terceros para hacerlo tanto como figura invitada o panelista -lo sea en su carácter de periodista o no- o a través de cualquier medio gráfico, radial o televisivo, páginas web y redes sociales". "Lo que se pretende en la pieza a despacho, no es ni más ni menos que obtener el famoso 'bozal legal', indicó el juez. 

 

En el fallo el juez aclaró que "le llama poderosamente la atención" la petición de Lotocki ya que éste -indicó Caruso en el escrito- "en infinidad de ocasiones ha concurrido a muchos de los medios (a los que ahora pretende censurar) a explicar sus prácticas y técnicas quirúrgicas estéticas brindando detalles pormenorizados de diversas cirugías identificando en ocasiones con nombre y apellido a las pacientes". 

 

El letrado argumentó que si bien es cierto que los derechos invocados por Lotocki gozan de rango institucional, resulta que de igual manera lo son los derechos que pretende restringir. "Perseguir la protección de un derecho en detrimento de otro no resulta un medio idóneo para alcanzar el fin pretendido", aclaró.