La Municipalidad de Chascomús corre peligro de quiebra tras que la Corte Suprema de Justicia de la Nación la condenara a indemnizar con 100 millones de pesos a las ganadoras de un campo sorteado hace ya más de dos décadas. 

 

Javier Gastón, intendente del partido bonaerense de Chascomús, dijo ayer que está desesperado porque no cuenta con el dinero para dicha indemnización. "Estamos en una virtual cesación de pagos de servicios. Si pagamos esto, no podemos prestar los servicios municipales", expresó el intendente del Frente Renovador.

"El presupuesto de la ciudad, con 40 mil habitantes, es de 440 millones de pesos al año, con un 80 por ciento (casi 350 millones de pesos) destinados a salarios", dijo Gastón.

 

Se trata de un sorteo que sucedió hace 21 años. Una persona de la zona organizó una rifa con 1.000 números, de los cuales vendió el doble. El premio era un campo de 327 hectáreas y los beneficiarios de la recaudación serían tres escuelas rurales del municipio. Pero el donante del campo sólo tenía un boleto de compra venta y no la escritura del mismo. Un detalle que la comuna, por entonces a cargo del ingeniero Juan Carlos Salas, no reparó. Entonces, el Concejo Deliberante autorizó la tómbola y el Estado quedó involucrado en la estafa.