El juez en lo Contencioso, Ddministrativo y Tributario Roberto Andrés Gallardo del juzgado N° 2 prohibió en la Ciudad de Buenos Aires "toda actividad comercial de baile con música en vivo o música grabada", "cualquiera resulte la forma jurídica o categoría habilitatoria bajo la cual la misma se estuviere ejecutando", al hacer lugar a un pedido de un grupo de entidades y ONGs.

 

La medida estará vigente hasta que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta dé "cabal cumplimiento" a la elaboración de un protocolo de actuación de los cuerpos de inspectores y de las fuerzas de seguridad para cumplir con la prohibición de venta de drogas dentro de los boliches y las fiestas. 

 

La acción de amparo contra el Gobierno porteño y la Agencia Gubernamental de Control fue presentada ayer por La Asociación Civil Vientos de Libertad, la Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores y la Federación Universitaria de Buenos Aires por las omisiones "arbitrarias e ilegítimas" en el ejercicio de control de los locales donde se realizan recitales nocturnos en donde se expenden y se consumen sustancias psicotrópicas, "en un contexto de alta peligrosidad como elemento inherente a su modelo de negocios", según indica el fallo. 

 

Las asociaciones, a su vez, piden que se adopte un procedimiento efectivo de control que garantice la integridad física y psíquica de los jóvenes. Según el fallo, lo que buscan es "amparar a los jóvenes de los riesgos asociados a un modelo de negocio que combina la comercialización de sustancias adictivas con la creación artificial de una atmósfera que erosiona la autonomía emocional de los jóvenes".

 

En el fallo, las asociaciones también apuntaron hacia el negocio de la venta de agua mineral, que se ve beneficiado por el consumo de drogas que  "necesidad vital del consumo de agua para luego venderla a precios exorbitantes". 

 

También se remarcó que " la impunidad con que en la noche porteña se podía obtener y consumir estupefacientes de alta peligrosidad" es anterior a los hechos del 15 de abril pasado en el marco de la fiesta electrónica Time Warp en el complejo Costa Salguero en la que murieron cinco jóvenes. 

 

En la medida se especificaron además una lista de locales nocturnos de la ciudad en donde la venta y el consumo de estupefacientes continua vigente.