El chadiano Hissène Habré, que impuso un régimen sangriento ese país africano durante ocho años, hoy fue condenado a prisión perpetua por ser considerado culpable de crímenes de lesa humanidad por miles de asesinatos.
Habré impuso su mandato en Chad durante los años 1982 hasta 1990. Esta condena es histórica porque es la primera vez que un dictador africano recibe cadena perpetua por tortura y asesinato. Fue dictado por un tribunal especial creado por la Unión Africana en Senegal para juzgarle a instancia de las propias víctimas.
Los jueces lo han declarado culpable de "crímenes contra la humanidad, de violaciones, de secuestros y de torturas", pero lo han exculpado de las acusaciones de crímenes de guerra.
"Habré daba las órdenes de arresto, torturas y ejecuciones. La Cámara está convencida de que su contribución en la empresa criminal era esencial", leyó el presidente del tribunal, que reconoció que la edad de Habré (73 años) ha sido una circunstancia atenuante.
Habré llamó a los jueces que firmaron su sentencia "agentes del imperialismo". La actitud del ex dictador durante el juicio fue agresiva, especialmente hacia las víctimas que declararon. Al salir, saludó efusivamente a sus seguidores.
Habré pasará el resto de su vida en una unidad especial de la cárcel de Cap Manuel en la capital senegalesa, la misma ciudad donde se refugió en 1990 tras su derrocamiento por una rebelión encabezada por Idris Deby Itno, actual mandatario chadiano.





Comentarios recientes