El 7 de diciembre pasado, Gustavo Gabriel Canteros estacionó su camioneta Renault Duster en la esquina de República de Eslovenia y Arce, en la zona de Las Cañitas, en pleno barrio porteño de Belgrano. El hombre estaba en compañía de su hijo Axel, de 11 años, y un amigo. Querían simplemente cenar en uno de los restaurantes del lugar.

 

En ese momento se le acercó un "trapito" y casi como una orden le dijo que para dejar su auto debía pagar 200 pesos. Canteros, sorprendido, le contestó que le pagaría una vez regresara de la cena. Pero la respuesta no le gustó al cuidacoches y lo amenazó con "romperle" la camioneta si no obtenía el dinero. La tensión aumentó, pero Gustavo al ver el miedo que sentía su hijo por la situación, decidió irse del lugar y llamar a la policía.

 

Minutos después llegó el oficial Facundo Cabaña, que estaba patrullando la zona. El dueño de la camioneta le contó lo sucedido y fue con el agente hasta el vehículo. El pequeño de 11 años y su amigo se quedaron en la puerta del local. Mientras llegaban, observaron cómo el "trapito" se aproximaba a la camioneta acompañado por una mujer. En ese momento y al darse cuenta de que el policía se acercaba, intentó escapar pero fue detenido.

 

Esta es la historia del cuidacoches Gustavo Javier Reynoso (20), oriundo de José C. Paz, quien se convirtió en el primer "trapito" en ser enviado a un juicio oral por amenazar a una persona. La causa quedó en manos de César Troncoso, titular de la Fiscalía de Instrucción N° 5. Lo cierto es que el acusado podría sufrir una condena de hasta diez años de prisión.

 

"Esta causa será llevada a juicio oral por tentativa de extorsión. Como el imputado no está detenido, el debate se producirá a principios del año que viene. El proceso está encaminado, actualmente la Fiscalía y la Defensa están produciendo la prueba que el Tribunal evaluará oportunamente", dijo a Clarín el secretario del Tribunal Oral en lo Criminal N° 3, Alejandro Almeida Leighton.

 

Los casos como el de Reynoso, en los que tienen que enfrentar a la Justicia son muy poco comunes. Entre algunos de los antecedentes se cuenta el caso de Alí Nadir Coronel, un cuidacoches que amenazó en diciembre pasado a Damián Becerra, en Hipólito Yrigoyen y Quintino Bocayuva, en Almagro. En marzo, la Cámara del Crimen confirmó su procesamiento.

 

Otro es el de Fernando Abelik, el ex empleado público de la Municipalidad de San Martín que en enero le rompió la mandíbula a Lionel Biasutti, un joven que se había negado a pagarle a una cuidacoches. El agresor continúa desde entonces con prisión preventiva, mientras que la víctima está desde ese día viviendo fuera del país, a la espera de que se resuelva el juicio.