El ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires lanzó el registro de violencia institucional en un acto encabezado por el ministro de esa cartera, Gustavo Ferrari, que afirmó: "Hay una asimetría que siempre existe entre un Estado con el monopolio de la fuerza y los particulares, que deberían estar resguardados respecto de sus derechos". 
 
La jornada de presentación del registro se hizo en el Teatro Coliseo Podestá de la localidad de La Plata. En el acto estuvieron presentes la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Hilda Kogan, el vicegobernador Daniel Salvador, y el procurador General Julio Conte Grand, entre otras autoridades. 
 
 
Ferrari destacó la decisión de "trabajar sobre la violencia que puede ser ejercida respecto de las personas que están en situación de encierro". En este sentido explicó: "Si algo atenta contra la integridad, la dignidad, o contra la vida de las personas a través de la violencia institucional y con más razón si esa violencia se da en nuestras cárceles, esto implica que a la restricción de la libertad y a la pena que tienen estas personas, se incorporan otras penas en los cuerpos".
 
 
El ministro subrayó la importancia de generar un cambio en la formación penitenciaria: "Unido a esta decisión política, esperamos implementar a partir de la aprobación de un nuevo estatuto penitenciario, una formación profesional con criterios muy diferentes: los agentes que pretendan ingresar deberán pasar por filtros importantes en lo que hace a antecedentes sobre posibles violaciones a los derechos humanos y con materias especificas que tienen que ver con esta decisión política de trabajar firmemente en contra la violencia institucional".
 
 
Del mismo modo, remarcó que se trabaja también sobre los agentes penitenciarios activos, a partir de "la división entre asistencia / tratamiento, y seguridad, porque en rigor nadie fue formado para los dos roles, sino sólo para el control, por lo tanto es esencial promover un cambio cultural en ellos".