El titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°3 de La Plata, Ernesto Kreplak decidió enviar a juicio a los comisarios retirados Julio César Morazzo, del Destacamento policial de Benavídez en Punta Indio, y Moisés Elías D´Elía, titular de la Subcomisaría de Verónica, por encubrimiento en la causa que investiga el asesinato de Rosa Eugenia Novillo Corvalán, que había sido arrojada desde un "vuelo de la muerte" en 1976, hallada en el Río de La Plata en diciembre de ese año y enterrada como N.N. en el Cementerio de Magdalena, provincia de Buenos Aires. 

 

En la etapa de instrucción se pudo determinar que los imputados no registraron la identificación del cuerpo en las actas policiales, no rectificaron la inscripción que habían hecho en el Registro de las Personas y tampoco remitieron el sumario al juzgado que debía intervenir. 

 

Rosa Eugenia Novillo Corvalán.

 

 

La acción penal por encubrimiento contra los ex oficiales fue impulsada por la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de La Plata, a cargo de Hernán Schapiro, Marcelo Molina y Juan Martín Nogueira, a partir de los testimonios en los “Juicios por la Verdad” de un hermano y una hermana de la víctima.

 

La resolución de la Unidad Fiscal dice: “El 6 de diciembre de 1976 se inició, con intervención del Destacamento Policial C. Benavídez de Punta Indio [donde se desempeñaba Morazzo], un sumario policial por el homicidio de una víctima ‘N.N.’ de sexo femenino” que había sido hallada en la orilla del Río de la Plata. Durante la instrucción se acreditó que “las actuaciones labradas en virtud a los hechos ocurridos, no sólo no fueron remitidas al juzgado cuya intervención hubiera correspondido, sino que tampoco existen constancias de que la autoridad policial las haya elevado a algún otro órgano judicial para su conocimiento”.

 

Cementerio Municipal de Magdalena, provincia de Buenos Aires.

Si bien existió una autopsia que arrojaba que Novillo Corvalán había sido asesinada de un disparo en la cabeza, el cuerpo fue inhumado como N.N. en el Cementerio de Magdalena. 

 

En febrero de 1977, el Departamento de Necropapiloscopía de la Policía de la Provincia de Buenos Aires logró identificar, a partir de impresiones papilares de las manos de la víctima, que el cuerpo inhumado recientemente se trataba del de Novillo Corvalán. Sin embargo, esa información no fue registrada en las actas policiales y, según la Unidad Fiscal, tampoco se hizo gestión alguna “para rectificar la inscripción que se había efectuado en el Registro de las Personas cuando el cuerpo aún no se había identificado”.

 

La acusación señala que la actuación de Morazzo se realizó “con el evidente propósito de impedir que la investigación transitara por un cauce normal”, dentro de un proceso “que tenía por objetivo lograr la impunidad de los responsables del plan sistemático de desaparición de personas instaurado durante la última dictadura militar”.

 

La subsecretaría de Verónica dependía del Destacamento de Benavídez. “Es indudable que D´Elía no pudo ser ajeno al desarrollo anómalo del sumario. Nótese que un hecho grave como la aparición de un cadáver exigía su conocimiento respecto del caso y por lo tanto también de las irregularidades sucedidas alrededor del mismo, lo que permite colegir que tales eventos solo pudieron acaecer con su anuencia y consentimiento”, dice la el requerimiento de elevación a juicio.