La situación de pandemia en el país causó desajustes en el sistema político y administrativo del país. Claro, el Poder Judicial, no exento de lo sucedido también tuvo que reacomodar sus filas y su forma de trabajo para no llegar a una acumulación que podía encontrar un punto de no retorno si no comenzaba a alivianar las columnas de trabajo atrasado.

En la provincia de Buenos Aires, distintas asociaciones afinaron los procedimientos y también ayudaron a que el engranaje judicial siga en marcha, aún, con los pocos recursos que les fueron destinados en el principio de la pandemia.

En diálogo con Tiempo Judicial, la presidenta de la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial de Morón (AMFM) y defensora oficial penal del departamento judicial Morón, Mercedes Conti, opinó sobre lo transcurrido en la pandemia, sobre lo que esperan para este año desde el sector y sobre el tan mencionado “techo de cristal” en la justicia Argentina.

¿Cómo los tomó parados a los funcionarios judiciales el comienzo de la pandemia en el sector bonaerense?

Desde el comienzo de la pandemia nos vimos obligados a trabajar de otra manera. En la provincia la justicia nunca estuvo parada, hubo más dificultades, por supuesto, pero estuvo todos los días abierta, no hubo feria judicial. La primera feria la tuvimos en enero de este año. Tratamos, como se dice, de poner el pecho a la situación y salir para adelante porque sabemos que la sociedad lo necesita y también porque nosotros si no lo hacemos, el atraso que tendríamos, iba a ser impresionante.

Dos ex titulares del colegio de Moron, Conti y Rapazzo.

En muchos sectores se respondió con teletrabajo ¿Tuvieron ese margen de maniobra?

No estaba preparada la provincia para hacer todo en formato de virtualidad. Tuvimos las dificultades propias de carecer de los elementos para hacerlo de manera remota, nos adaptamos con burbujas para cuidar al personal judicial. Por suerte en Morón no hubo muertos, pero sé que en otros departamentos murieron agentes judiciales por coronavirus. Tratamos de cuidar, no solo al personal, sino también a la gente que tenía que venir al juzgado. 

¿Cómo se hizo con los recursos faltantes?

Sabíamos que la plata iba a estar destinada, con absoluta razón, al área de salud. La verdad que nosotros como parte de la sociedad lo entendimos. Así que muchos subvencionamos al Poder Judicial en la medida en que podíamos. La AMFM compró cámaras web, micrófonos, parlantes e hicimos donativos para que la Corte lo distribuya en distintos juzgados y poder llevar adelante audiencias de manera remota. Lo hicimos para ayudar a nuestros compañeros y que puedan trabajar. Por supuesto, muchos no tenían y tuvieron que comprar, o tenían y tuvieron que compartir con la familia.

¿Hubo alguna política para esos trabajadores?

Se compraron las maquinas, pedimos créditos blandos, los gestionamos más allá que no salió. Estamos ahora pidiendo un bono, algo simbólico, porque una computadora sale más de 100 mil pesos, pero como reconocimiento al menos. No nos quedaba otra para que la justicia funcione. 

Aún quedan seis meses para el final del año ¿Qué debería mejorar?

Para que este año termine bien sería importante que todos los agentes judiciales estén vacunados. Por supuesto tratar de que se vacune toda la sociedad en su conjunto, la realidad es que interactuamos mucho y no nos sirve si lo estamos y la ciudadanía no. 

Gestionamos vacunas, la Suprema Corte recibió información sobre agentes con problemas de salud, la verdad que lo pasamos y yo tengo entendido que la Corte lo gestionó, pero también somos solidarios con la sociedad y para ser sincera, con lo mal vista que está la justicia, no quería que nos vean como privilegiados. 

El trío que ganó la conducción del colegio del 2019.

¿Y continuará la virtualidad en la cotidianeidad?

Existe una nueva metodología de trabajo, hay cosas que la pandemia trajo y que creo que se quedaran. Antes vos traías un detenido de 300 kilómetros para ver al juez 10 minutos, se gastaban muchos recursos. Hoy con esta metodología lo tenes de manera remota y la provincia abarata un montón de costos. 

¿Hay gente que gestione esos recursos?

Ayudaría mucho solucionar el grave problema de las vacantes. En la provincia hay más de 600 cargos de magistrados, jueces, fiscales, defensores y asesores que están vacantes. Tienen un trámite de concurso -para su ingreso- que están muy demorados. Estamos trabajando con 600 personas menos, la verdad que otra manera de encarar una buena mitad de año es darle prioridad a esto. Hoy en día vos tenés un juez que quizás cubre dos o tres juzgados y esa persona claramente se agota.

También, dentro del reclamo de los nuevos magistrados ¿Se encuentra la problemática de género?

Yo soy la primera presidenta de Morón. Este año cumplió 50 años de su creación, no hace 50 que existe la asociación, hará 30 años, pero yo soy la primera presidenta. Fueron todos varones y me tocó atravesarlo. Me cuesta obviamente mucho, pero me da alegría poder abrir el camino para otras mujeres y demostrar que costó, pero no es imposible. Espero que muchas más mujeres se animen a nivel provincial, de 19 presidentes somos 4 o 5 mujeres. 

Eso es con respecto a la asociación ¿Y en el Poder Judicial en su totalidad?

A nivel laboral, hace 20 años que trabajo en el Poder Judicial y hace 10 que soy defensora oficial. Hace muchos años atrás se veía que a los cargos más altos llegaban los hombres, las mujeres eran secretarias. Hoy en día se está revirtiendo, hay más mujeres, va a costar, pero estamos mejor que hace 20 años y espero que dentro de 20 estemos mucho mejor que ahora.