El viernes comenzó uno de los juicios más importantes del país a una banda criminal: en este caso a Los Monos. En la ciudad de Rosario la organización criminal detrás de la venta de drogas, arreglos con las fuerzas policiales, secuestros, extorsiones y contratación de sicarios para cometer asesinatos, es quizás el caso de mayor relevancia en la historia policial actual.

El juicio que se lleva a cabo actualmente es por atentados, al menos diez, contra funcionarios del Poder Judicial y sedes judiciales en el 2018. Se cree que todos fueron perpetrados por el líder de la banda desde la cárcel.

El acusado principal y centro neurálgico de todos los hechos es Ariel "Guille" Cantero. Tal es la peligrosidad del proceso judicial que se emitió una alerta para que las declaraciones sean realizadas desde la cárcel que tiene alojados a los acusados: existía la posibilidad de que la banda, en el traslado, intentara liberar a los cabecillas a base de sangre y fuego.

En las últimas horas hubo novedades escandalosas y que marcan el nivel de complicidad con que cuentan los integrantes. La celda de Cantero, recluido en el penal de máxima seguridad en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, tenía un teléfono de línea. Cabe recordar que el líder cuenta con una condena de 68 años y ahora se podrían sumar muchos más en el juicios, llegando a casi 120.

En comunicación con Radio Con vos, Marcelo Sain, Ex Ministro de Seguridad de Santa Fe, opinó al respecto que la provincia “ha funcionado el sistema penal y todos los jefes de las grandes organizaciones criminales del mercado de la droga están presos, pero operan desde el presidio”.

"Se allanó la celda de Cantero en Marcos Paz y se detectó que contaba con un teléfono de línea. En el pabellón hay dos prisioneros y cada uno tiene una línea telefónica provista por el propio servicio penitenciario”, señaló.

En tanto, fue directo y acusó: “Cuando pedimos la interceptación telefónica desde donde opera su organización criminal, el Servicio Penitenciario Federal dijo que no hacían inteligencia política. También hemos requerido la lista de visitas, que ni siquiera requiere de autorización judicial, y tampoco la hemos tenido".

Por el contrario, la subsecretaria de Asuntos Penitenciarios del Servicio Penitenciario Federal, María Laura Garrigós, aseguró a los medios que “todos los pabellones, aún los de máxima seguridad como Marcos Paz, tienen teléfonos fijos puestos por empresas telefónicas, para llamadas entrantes y salientes. Los detenidos no están incomunicados”.

“Este teléfono que reconocieron es uno puesto por Telefónica Argentina. La celda donde está Cantero justo está enfrente del teléfono, y el pasillo es de un metro y medio. Todas las personas tienen acceso a ese teléfono. Si un juez dispone otra cosa, se arma algo según los que se disponga. No sé por qué secuestraron ese teléfono en el operativo, es un teléfono público", explicó.

Si bien todos los hechos delictivos juzgados ocurrieron hace algunos años, unas horas antes de que comience el proceso penal, se registró un ataque en el Centro de Justicia Penal, ubicado en la ciudad de Rosario, y también, según el secretario de Justicia de Santa Fe, llamados al 911 que amenazaron: “no hay que seguir”.

El secretario provincial, Gabriel Somalia, afirmó en diálogos con medios que “las fuerzas de seguridad están tras el llamado”, y detalló que la permanencia de Cantero en la cárcel para las declaraciones iba estaba dispuesto hace un mes. “No solamente por la logística, sino por los riesgos que demanda”, aclaró.

“En Santa Fe tenemos el juicio acusatorio, que permite una contienda judicial en materia penal donde los jueces no investigan, sino que lo hacen los fiscales. En los últimos 4 o 5 años se incrementó la población carcelaria en un 75%, por eso hay una superpoblación y se extreman cuidados”, explicó.

Según trascendió, desde el Poder Ejecutivo santafesino se realizó un pedido a la justicia para que el juicio sea lo más corto posible, ya que se utilizan al menos 300 policías para la custodia de los jueces, fiscales y dependencias. El resultado, dependerá de que todos puedan ejercer sus funciones con la mayor seguridad y que la banda - son nueve los juzgados en esta instancia- sean condenados con el rigor correspondiente.