Nicolás Maduro eligió a Barry Pollack como su abogado principal para enfrentar el proceso penal abierto en su contra en Estados Unidos. El nombre del letrado aparece registrado en el expediente de la justicia federal de Manhattan, donde el exmandatario venezolano realizó su primera comparecencia luego de ser capturado en Venezuela en una operación estadounidense.

Pollack es un abogado penalista con base en Washington y socio del estudio Harris, St. Laurent & Wechsler. Su proyección internacional se consolidó en 2024, cuando participó en la negociación que permitió la liberación de Julian Assange, fundador de WikiLeaks, tras años de litigio y detención en el Reino Unido. Ese antecedente lo posicionó como una figura clave en causas de alto voltaje político y jurídico.

Nicolás Maduro se declaró inocente ante el tribunal de Nueva York: “Soy un hombre decente”

Sin embargo, su trayectoria va más allá del caso Assange. Medios como Reuters han destacado su participación en procesos federales complejos, entre ellos la defensa de Michael Krautz, ex contador vinculado al caso Enron que terminó absuelto, y la exoneración de Martin Tankleff, cuya condena por el asesinato de sus padres fue revertida tras 17 años de prisión.

La elección de Pollack no es casual. Si la causa avanza en el Distrito Sur de Nueva York, Maduro enfrentará a una de las fiscalías más experimentadas de Estados Unidos en crimen organizado, narcotráfico y delitos transnacionales. En ese contexto, el abogado anticipó una estrategia que no solo se centrará en discutir la evidencia, sino también en cuestionar la legalidad de la captura y la jurisdicción, con argumentos vinculados a inmunidad y estatus.

Organismos internacionales convocan a reuniones de urgencia tras la captura de Nicolás Maduro