Durante la audiencia realizada este lunes en los tribunales de Nueva York, Estados Unidos, Nicolás Maduro afirmó ser el presidente de la República de Venezuela y sostuvo que se encontraba “secuestrado”. Posteriormente, de pie y hablando en español con la asistencia de un intérprete, aseguró que fue capturado en su residencia en Caracas.

Cuando comenzó a exponer su versión de los hechos con rapidez, el juez Alvin Hellerstein lo interrumpió y aclaró que habría instancias posteriores para profundizar en el caso, ya que en ese momento solo necesitaba confirmar su identidad. Ante ello, Maduro precisó su nombre completo: Nicolás Maduro Moros.

Alvin Hellerstein, el juez de 92 años que presidirá el proceso judicial contra Nicolás Maduro en Nueva York

“No soy culpable de nada de lo que se menciona aquí, soy un hombre decente”, afirmó ante el tribunal. También señaló que tenía el escrito de acusación en sus manos “por primera vez”. Consultado por el juez sobre si deseaba que se lo leyeran, respondió a través del intérprete que prefería revisarlo personalmente.

Más tarde, el juez se dirigió a Cilia Flores, quien también se presentó en español con traducción simultánea. Al identificarse como la primera dama de la República de Venezuela, declaró ser “completamente inocente” de los cargos que se le imputan.

EL TRASLADO A LOS TRIBUNALES Y LA IMPUTACIÓN

Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se fueron trasladados este lunes ante un tribunal federal en Manhattan, Estados Unidos, para enfrentar cargos por narcotráfico y tráfico de armas, luego de ser capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense el sábado por la madrugada.

A las 9:15 en Argentina, la pareja fue llevada desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a un campo deportivo cercano, donde un helicóptero los esperaba. Imágenes aéreas mostraron a Maduro bajando lentamente de una camioneta bajo la vigilancia de un guardia armado antes de llegar al Tribunal Federal del Bajo Manhattan. Ambos vestían un conjunto marrón.

Maduro, de 63 años, y Flores son acusados de traficar cocaína hacia Estados Unidos en colaboración con grupos como los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas, las FARC y el Tren de Aragua. Durante años, el líder chavista negó los cargos, asegurando que eran “una máscara para los planes imperialistas sobre el petróleo venezolano”.

Se espera que la comparecencia sea breve y que ambos se declaren inocentes. El juez Alvin K. Hellerstein probablemente ordenará su detención preventiva, y podría pasar más de un año antes de que un jurado evalúe las pruebas. La defensa podría cuestionar la legalidad de la detención y argumentar que Maduro goza de inmunidad procesal como líder de un Estado soberano.

Mientras tanto, el presidente Donald Trump insistió que Estados Unidos está “a cargo” de Venezuela y que mantiene conversaciones con la presidenta interina, Delcy Rodríguez. Esta última afirmó que está lista para “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido” y abogó por una relación “equilibrada y respetuosa” con Washington.

Trump, consultado sobre quién ejerce el control político del país, respondió: “No me pregunten quién está al mando porque les daré una respuesta muy controvertida. Significa que nosotros estamos a cargo”.