El ataque ocurrió pasada la medianoche en la vereda de la casa de un amigo, en el barrio Julio Abraham de la provincia de Tucumán. Dos adolescentes llegaron en una motocicleta negra; uno descendió y, exhibiendo un arma, exigió las pertenencias de la víctima. Era Joaquín Ibarra, de 21 años, quien entregó la bolsa que llevaba, pero el asaltante volvió y le disparó en la cabeza antes de huir con su cómplice.
“Era un niño sin maldad, nunca trajo un problema a casa. No se metía con nadie”, recordó Marisel, hermana de Joaquín. Minutos después, el joven fue trasladado de urgencia al hospital Padilla, donde falleció alrededor de las 5 de la mañana. La causa fue caratulada como homicidio agravado criminis causae.
“No se resistió nunca. Llevaba un pantalón y una remera en la bolsita (que le robaron). No había necesidad de matarlo. ¿Cómo hago yo para seguir? Lo necesito, necesito a mi hermano, necesito su abrazo. Necesito justicia", expresó visiblemente afectada.
Su madre, Norma, agregó: “Solamente pido justicia. He luchado tanto en la vida para criarlo, para que en menos de cinco minutos que haya salido de casa me lo maten”.
Gracias a las imágenes de las cámaras de seguridad, la policía identificó y detuvo a dos menores de 16 y 17 años.
La Unidad Fiscal de Homicidios de Feria supervisa la causa, y el juez ordenó su alojamiento en el Instituto Roca por cuatro meses mientras se instruye la investigación.





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