Un viaje de vacaciones a Brasil terminó convirtiéndose en un caso judicial de alto impacto para Agostina Páez, abogada argentina de 29 años. La joven fue denunciada por gestos racistas en un boliche de Río de Janeiro, que quedaron registrados por las cámaras de seguridad y generaron una investigación judicial.
En diálogo con medios argentinos, Páez admitió el temor y la presión que atraviesa: “Estoy encerrada en un departamento porque sé que en todos los medios brasileños está mi cara y mi nombre. Estoy recibiendo muchísimas amenazas. Cerré mis cuentas. Estoy muerta de miedo, literal”.
El conflicto se produjo cuando ella y sus amigas reclamaron un supuesto cobro indebido al retirarse del local. “Pagamos la entrada y todo lo que consumimos. Tenemos los comprobantes, con los horarios y todo”, explicó. La situación escaló: “Empezamos a decirles que nos estaban robando, que eran unos ladrones. Ellos se nos reían en la cara. Pagamos de todos modos”.
🇧🇷 | La policía civil brasileña le incautó el pasaporte a una abogada argentina tras proferir insultos racistas contra un empleado de un bar en Ipanema, en Río de Janeiro.
Esta debe ser familia de la señora doctora Liliana pic.twitter.com/JVFZ8tqQva
— Alex Quiñones .•. (@aqmoncaleanowtr) January 17, 2026
Según su versión, los empleados comenzaron a seguirlas y realizar gestos obscenos: “Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto. No los llegaba a ver bien. Los gestos eran más para mis amigas”, justificó Páez, que también fue acusada de proferir la palabra “mono”, un insulto racial en Brasil.
La Justicia brasileña retuvo su pasaporte y le colocó una tobillera electrónica mientras dure el proceso. Sobre su reacción, la abogada aseguró: “Obviamente fue la peor reacción. Estoy muy arrepentida. No quise hacerles las señas a ellos directamente”.





Comentarios recientes