El Tribunal Oral Federal (TOF) N°1 responsabilizó penalmente al exjuez federal mendocino Walter Bento como líder de una organización criminal dedicada al cobro de coimas a personas privadas de la libertad.
Se lo señaló por los delitos de lavado de activos y asociación ilícita, en calidad de jefe, además de falsedad ideológica, entre otros cargos. La sentencia con el monto de la pena será definida en una audiencia de cesura en los próximos días.
Bento permanece detenido desde fines de 2023 en la cárcel federal de Cacheuta y estaba acusado de utilizar su cargo judicial para otorgar beneficios procesales —como arrestos domiciliarios o libertades— a cambio de pagos ilegales. Según la investigación, la maniobra habría generado ingresos ilícitos por al menos 1,7 millones de dólares.
El juicio, que se extendió por dos años y medio, involucró a más de veinte imputados, incluidos la esposa del exmagistrado, Marta Boiza, y sus hijos, Nahuel y Luciano, quienes también fueron condenados por lavado de activos y enriquecimiento ilícito. El tribunal los consideró piezas clave de una estructura familiar destinada a incorporar y ocultar dinero proveniente de actividades ilegales.
Al leer el veredicto, la presidenta del tribunal, Gretel Diamante, sostuvo que quedó probada la existencia de “una verdadera estructura de soporte de lavado de activos” y afirmó que “hubo corrupción judicial”, al señalar que Bento utilizó su rol como juez para obtener y legitimar beneficios ilícitos.
También remarcó que la asociación ilícita funcionó desde 2007 con base en el juzgado que él conducía y que ninguna decisión se concretaba sin su firma.
Antes del fallo, Bento negó los cargos, denunció una causa armada y pidió que la responsabilidad no recayera sobre su familia. El tribunal rechazó esos planteos y destacó que la decisión fue adoptada con imparcialidad, respaldo probatorio y responsabilidad institucional.





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