En la provincia de Santa Fe, un grupo de policías elevó este martes el conflicto por salarios y condiciones laborales. Desde primera hora, patrulleros alineados frente a la Jefatura de Rosario activaron sus sirenas de manera continua, mientras efectivos de civil y familiares rodeaban el edificio, generando un clima de tensión en los alrededores.

El malestar, que había comenzado como una vigilia pacífica, derivó en enfrentamientos durante la madrugada, con choques entre grupos de policías que derivaron en bloqueos de accesos y la quema de cubiertas. La movilización se replicó en la ciudad de Santa Fe, donde vehículos policiales rodearon la Casa de Gobierno, evidenciando la amplitud del conflicto.

Los manifestantes reclaman un salario inicial superior a la canasta básica, la actualización de la Tarjeta Alimentaria Policial y mejoras en la salud física y mental del personal. También exigen que se levanten sanciones administrativas contra quienes participaron de protestas anteriores.

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El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, reconoció la gravedad de la situación y admitió que la prestación normal del patrullaje está comprometida.

Mientras la protesta continúa, fuentes policiales señalaron que al menos un tercio del personal en Rosario y Santa Fe capital se mantiene fuera de sus patrullajes habituales, lo que genera demoras en la atención de emergencias y aumenta la preocupación entre los vecinos por la falta de presencia en la vía pública.