En septiembre de 2024, Claudia Laura Decurgez perdió la vida tras ser atropellada por Nicolás Mattioli en Santo Tomé, provincia de Santa Fe. La investigación determinó que el conductor no tomó precauciones y no realizó ninguna maniobra de frenado o evasión. Los exámenes toxicológicos confirmaron que no había alcohol ni drogas involucradas.
En un juicio abreviado, Mattioli admitió su responsabilidad y fue condenado por “homicidio culposo agravado por conducción imprudente de un vehículo automotor”.
La jueza Susana Luna impuso una pena de tres años de prisión en ejecución condicional, que le permitirá continuar en libertad. Sin antecedentes penales, su libertad estará condicionada a medidas estrictas: no acercarse a 100 metros de los hijos de la víctima y su pareja, realizar un curso de seguridad vial y mantener la prohibición de conducir por siete años.
La fiscal Rosana Marcolín destacó que “condujo de forma negligente y sin tomar las debidas precauciones”, y subrayó que el procedimiento abreviado permitió dejar constancia de la condena sin recurrir a un juicio largo.
Según la representante del Ministerio Público Fiscal, la condena establece un precedente y advierte que “son cuatro años en que el condenado no puede cometer ninguna clase de delito; de hacerlo, se pedirá prisión preventiva”.





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