Un episodio ocurrido en un recorrido turístico en Minas Gerais, Brasil, derivó en la detención con prisión preventiva de Eduardo Ignacio Murias, el arquitecto argentino acusado de enviar mensajes discriminatorios sobre un niño de 7 años.
La medida fue dispuesta por la Justicia local tras una audiencia en la que se decidió avanzar con la investigación bajo la figura de “injuria racial”.
El caso se desató a bordo del tren Maria Fumaça, donde, según la denuncia, el hombre tomó imágenes del menor y las compartió junto a frases ofensivas. Entre los mensajes hallados en su teléfono figuraban expresiones como: “Podría tenerlo como esclavo” y “Estoy pensando en traer un esclavo”.

La situación salió a la luz cuando otros pasajeros alertaron a la madre del niño, quien confrontó al acusado y accedió al contenido de su celular. Luego intervino personal de seguridad ferroviaria junto a la policía, que lo detuvo en el lugar.
El hecho generó preocupación en la familia del menor, que incluso manifestó temores sobre posibles riesgos mayores como trata de personas. En paralelo, la empresa responsable del servicio repudió lo ocurrido y confirmó su colaboración con la Justicia.
En Brasil, la “injuria racial” fue equiparada al delito de racismo en 2023, lo que implica penas más severas y la imposibilidad de excarcelación. Mientras avanza la causa, Murias permanece detenido y el caso sigue generando repercusiones tanto a nivel local como internacional.





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