El absurdo jurídico de controlar el amor y descuidar la crueldad

A 11 años del primer grito de Ni Una Menos, la paradoja social sigue intacta: nos desvela la orientación sexual o la identidad de género de un hijo, pero normalizamos las conductas cotidianas que gestan futuras violencias. Un análisis urgente sobre el absurdo de vigilar el amor mientras ignoramos las matrices de la crueldad. Por Matías Leandro Rodríguez y Ayelén Zuccarini.