El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, anunció que se suspende el traspaso de los juzgados nacionales al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, luego de un amplio y variado rechazo a la iniciativa.
El Gobierno tomó la decisión luego de que un amplio sector de la comunidad judicial se levantara en pie de guerra contra el convenio que, según versiones periodísticas, se iba a concretar a fines de noviembre. La suspensión de la transferencia de las competencias fue confirmada por Garavano, ante la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN), una de las entidades que había expresado su preocupación a la Casa Rosada por la medida.
A través de un comunicado, la entidad que nuclea a los jueces dijo que Garavano indicó que "no se firmará en lo que queda de 2016 ningún convenio de traspaso entre la Nación y la Ciudad", y que el "tema será discutido en profundidad durante 2017″. Para entonces, el Gobierno "se comprometió a concertar reuniones vinculadas al tema, en la cual magistrados y funcionarios podremos realizar observaciones".
Semanas atrás, el gobierno porteño y la Casa Rosada decidieron avanzar con la transferencia a la Ciudad de unos 50 juzgados nacionales vacantes, y dejaron trascender que el 30 de noviembre arrancaría el proceso. El dato alertó a los los jueces y fiscales, que redoblaron sus gestiones para que el traspaso se frenara.
Contra el traspaso se aglutinó un nutrido y heterogéneo abanico de sectores que expresaron su disconformidad. El rechazo no solo incluye a magistrados, asociaciones de abogados y el gremio de judiciales (UEJN) que conduce Julio Piumato. También tiene el acompañamiento de otros actores, como la CGT y las CTA, que rechazaron que el fuero laboral pase al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.




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