La justicia porteña ordenó asistir a los afectados en el incendio ocurrido el 20 de julio en un conventillo en el barrio de La Boca, en el que murieron cuatro integrantes de una familia, entre ellos un bebé de pocos meses. 

 

La jueza Patricia López Vergara, titular del juzgado N° 6 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la CABA, hizo lugar a una medida cautelar para proteger a las 11 familias que habitaban el inquilinato donde ocurrió el incendio, ubicado en Pedro de Mendoza 1447, ya que el lugar que era su hogar permanece clausurado preventivamente. 

 

La magistrada ordenó al GCBA y al Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) que otorguen una “adecuada e inmediata satisfacción a los requerimientos económicos y materiales” a las familias afectadas por el incendio, que actualmente se encuentran acampando en la calle frente al conventillo en el que vivían. 

 

López Vergara concluyó que “se hallan expuestas todas las carencias e indignidades a las que se ven sometidos los reclamantes: su situación de vulnerabilidad por la grave afectación que han sufrido en su derecho a la vivienda, su exposición a la intemperie a la que están expuestos hace 19 días, la grave afectación a su salud y dignidad humana, carencias todas que se han advertido en el reconocimiento judicial”.

 

“La situación de emergencia en la que se hallan obliga a la toma de decisiones urgentes con miras a paliar la ‘dramática desigualdad existente entre quien tiene demasiado y quien no tiene nada’”, expresó la jueza en los fundamentos de la resolución.

 

Además, la jueza dispuso que hasta que las familias no se ubicaran en una vivienda digna, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público del GCBA deberá instalar dos baños químicos en las inmediaciones donde se encuentran los afectados y proporcionarles “suficientes abrigos a fin de paliar las condiciones climáticas y las temperaturas adversas, en tanto no se modifiquen sus condiciones de existencia actual”.