El proceso penal al empresario santacruceño de la construcción acusado de beneficiarse de múltiples licitaciones de obras públicas para sus empresas está por cumplir a principio de este año y tuvo palabras resonantes de uno de sus hijos ante los jueces del tribunal oral.

El fiscal de juicio Abel Córdoba pidió el año pasado en una célebre exposición una condena de 12 años de prisión para el empresario al que consideró responsable de maniobras de lavado de dinero por un monto que calculó en 55 millones de dólares entre 2003 y 2015.

En relación a los hijos de Báez, la fiscalía reclamó 9 años de cárcel para Martín; 5 años para Leandro y 4 años y seis meses de cárcel para Melina y Luciana. El representante del Ministerio Público Fiscal también pidió penas de 8 años para el contador Daniel Pérez Gadín y el abogado Jorge Chueco, 5 años para Leonardo Fariña y 4 años y seis meses para Federico Eláskar.

Hoy, Martín Báez hizo uso de la palabra en un modus operandi típico de las audiencias finales de este tipo de juicios en Comodoro Py.  Esta vez vía remota por videoconferencia el hijo de Lázaro rogó por su absolución ante los jueces Tribunal Oral Federal 4, Néstor Costabel, Adriana Pallioti y Gabriela López Iñiguez.

“Ruego que apliquen la ley y me absuelven. Mi vida está destrozada y yo estoy socialmente condenado”, expresó Martín Báez ante la atónita mirada vía Zoom de los presentes en el proceso penal frente a su defensa y sus hermanos. "Soy buena gente, actualmente estoy con la vida destrozada, no soy ni mafioso, ni delincuente", agregó.

Las defensas de los Báez reclamaron por su parte la absolución de todos sus defendidos mientras que las querellas de la Oficina Anticorrupción, la AFIP y la Unidad de Información Financiera también pidieron condenas de prisión efectiva.

"Espero que después de este tormento se haya podido aclarar que las imputaciones no son verdades, aunque ya no tenga reparación tanto daño, ruego que me absuelvan. No he cometido ningún delito, solamente me interesan mis hijos", concluyó Martín Báez.

Últimas palabras de Pérez Gadín, Fabián Rossi y Federico Elaskar

La audiencia se abrió con las últimas palabras del contador Perez Gadín, quien estuvo detenido en esta investigación y luego fue excarcelado por el Tribunal Oral.

El acusado sostuvo que el grupo Austral Construcciones, propiedad de la familia Báez, "era un enorme conglomerado" que "tenía de manera directa contratadas más de 3500 personas" y que "lamentablemente a causa de toda esta farsa, pero prefiero decir causa, esa empresa desapareció".

"Querían demostrar que el dinero en el exterior era de Cristina y Néstor Kirchner, esto me pedían y me amenazaban con involucrar a mi familia si yo no hacía estas declaraciones", agregó Pérez Gadín.

El ex marido de la vedette Iliana Calabró, Fabián Rossi, expresó que “lo peor fue que me inventaron un pasado que yo desconocía. Tuve que demostrar que no había tenido un crecimiento patrimonial injustificado, que la imprenta existía, y hasta tuve que demostrar que una lancha no era un yate”, dijo Rossi quien se despegó de Lázaro Báez y del contador Pérez Gadín: “Me han inventado relaciones con personas que no conocía”.

El financista Federico Elaskar fue muy breve: “Lo único que se pudo probar es que vendí mi empresa y me la compró el Grupo Báez. Fariña compró muchas cosas y no veo a esas personas en un juicio oral y público”.

El juicio tiene con prisión domiciliaria a Lázaro Báez, detenidos a sus cuatro hijos, vigilado al "arrepentido" Leonardo Fariña y a otros procesados por el delito de lavado de dinero y se prevé que el miércoles 10 de febrero haya veredicto.