La justicia argentina atraviesa una situación crítica: casi el 40 por ciento de los juzgados nacionales y federales están vacantes. Según advirtió el juez Andrés Basso, presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, la designación de nuevos magistrados avanza a un ritmo “excesivamente lento”.

Estamos en una situación de emergencia judicial, la situación de vacantes ya tiene cifras y porcentajes inéditos, y es un problema crónico", afirmó Basso en Radio Rivadavia, señalando que la falta de envío de pliegos al Senado agrava la crisis.

La consecuencia directa es que jueces y fiscales deben cubrir simultáneamente varios juzgados, generando demoras en los procesos y retrasos en los plazos judiciales.

La parálisis judicial del gobierno de Milei: hay un 37% de cargos vacantes y no designó ningún juez en dos años

Basso destacó que la situación no es nueva, sino un problema crónico del sistema, que ahora se volvió más grave ante la acumulación de vacantes por jubilaciones y renuncias.

La advertencia de Basso refleja un déficit estructural de la justicia argentina: mientras los juzgados esperan titulares y los procesos se atrasan, los magistrados y fiscales enfrentan una carga de trabajo que amenaza la eficacia del sistema y el acceso a la justicia de la ciudadanía.