Una vigilia de activistas y vecinos ambientalistas mantiene en vilo a Nordelta este lunes, tras el inicio de un operativo para trasladar carpinchos desde el Barrio Silvestre hacia reservas privadas del Delta.

Las organizaciones proteccionistas sostienen que la medida contraviene una cautelar judicial que prohíbe cualquier traslado de los animales hasta que se resuelva el fondo del conflicto.

El despliegue comenzó en la madrugada con presencia de policías, seguridad privada, defensa civil y un equipo identificado como Código de Operaciones de Traslado, además de personal técnico del Ministerio de Desarrollo Agrario. Según los activistas, la circulación en la zona quedó restringida durante varias horas, aumentando la tensión entre los vecinos y las autoridades.

El plan oficial prevé relocalizar a unas 30 especies, incluyendo hembras preñadas y lactantes, hacia una reserva privada en Tigre. Los proteccionistas advierten que separar grupos familiares podría poner en riesgo la supervivencia de los animales.

Por su parte, sectores vecinales y funcionarios que apoyan la iniciativa argumentan que el traslado forma parte de un proyecto piloto para repoblar áreas del Delta y reducir el peligro de atropellamientos en zonas de alto tránsito.

Parte del plan incluye el traslado de una familia de carpinchos a una reserva en San Fernando, bajo supervisión de un equipo especializado, como experiencia inicial para evaluar su impacto.