Las autoridades de Estados Unidos, diseñaron un operativo especial de seguridad para la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, un partido que consideran de alta complejidad por la rivalidad histórica entre ambos países y la expectativa de una multitud de simpatizantes.
El Departamento de Policía de Atlanta (APD) prepara un despliegue reforzado alrededor del Mercedes-Benz Stadium, con controles en los accesos, mayor presencia de efectivos en la zona y coordinación con distintas agencias de seguridad estadounidenses y extranjeras.
Uno de los principales desafíos para los organizadores será la convivencia entre ambas hinchadas dentro del estadio. El esquema de venta de entradas dispuesto por FIFA prevé una distribución mixta en buena parte de las tribunas, una modalidad que reduce la separación habitual entre parcialidades en partidos considerados de riesgo.
Las fuerzas de seguridad estadounidenses también analizan el contexto histórico del enfrentamiento. La Guerra de Malvinas y episodios futbolísticos como la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo” forman parte de la evaluación de riesgo debido a la carga simbólica que rodea al encuentro.
Además del operativo local, Atlanta trabaja con información aportada por autoridades argentinas sobre barras con derecho de admisión en el país. El objetivo es anticipar posibles situaciones conflictivas y permitir que los organismos norteamericanos evalúen eventuales restricciones de ingreso.
La coordinación incluye al FBI, la Policía del estado de Georgia, enlaces del Reino Unido y funcionarios argentinos especializados en eventos masivos. También se prevé reforzar la seguridad privada dentro del estadio y mantener vigilancia en puntos de concentración de hinchas.





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