Diputados apuran una ley para frenar las cesantías por un año o, en caso de efectuarse el despido, duplicar el monto indemnizatorio y cuentan con el apoyo del Frente Renovador y del Frente para la Victoria. 

 

Según la consultora Tendencias Económicas, desde que Mauricio Macri asumió el gobierno nacional el 10 de diciembre de 2015, se produjeron más de 100.000 despidos. Según el informe, en los 3 meses de gobierno que lleva Macri, se produjeron desvinculaciones tanto en el ámbito público como el privado y el sector más afectado fue el de la construcción. 

 

El impulso de esta ley está vinculado a la posible unión de las tres vertientes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y al pedido común de sus titulares, Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo, de que el gobierno ponga fin a los despidos en el sector público. 

 

Los dirigentes sindicales pretenden que la ley antidespidos esté basada en la ley que aplicó el entonces presidente Eduardo Duhalde en 2002 para paliar la crisis. Dicha ley duplicaba los costos de las empreses que desafectaban personal. 

 

Sin embargo, esta nueva ley que se busca impulsar tiene un tinte más polémico: las empresas no podrán desvincular personal por un plazo de seis meses, período que podría extenderse a un año.