Se cumplieron 7 años desde que se inició la causa que investiga la desaparición de Natalia Acosta, en ese entonces de 21 años, en Santa Fe el 29 de mayo de 2009. Desde ese entonces, el expediente viró entre la justicia federal y la provincial y, según dicen los padres de la joven, los jueces descartaron pistas sobre el paradero de su hija. 

 

En la actualidad, después de 7 años en los que ni la justicia federal ni la provincial se hicieron cargo de la investigación, la causa no tiene juez y está siendo dirimida en la Corte Suprema. La disputa por la causa se remite a la base del expediente: mientras que la justicia santafecina realiza la búsqueda de Acosta, para el fuero federal no hay pruebas suficientes para considerarlo un caso de trata. 

 

Los padres están convencidos de que la joven fue capturada en una red de tratas. La familia proveyó a la justicia con pruebas, una de las más contundentes es el contacto que hicieron los hermanos de la víctima con una joven que la vio en un prostíbulo de Córdoba. Pero cuando se encontraron con ella fueron detenidos por la Agencia de Investigaciones de Trata de la Policía santafesina. El resultado del operativo fue que la testigo desapareció amedrentada. La causa abierta por esa detención jamás fue pedida para agregar al expediente.

 

El 29 de mayo de 2009 fue la última vez que Natalia Acosta fue vista por sus conocidos. Tenía 21 años. Vivía en Santo Tomé, al borde de la ciudad de Santa Fe, con Eduardo Daniel Ruiz, supuestamente su pareja. Ejercía la prostitución.

 

Los padres de Natalia realizarán ayer a las 9.30 una volanteada con conferencia de prensa frente a la casa de Gobierno para sostener el reclamo. Por ahora, la justicia santafesina no los aceptó como querellantes.

 

 

 

 

 

 

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