El sobreseimiento de los exjugadores de Vélez, Braian Cufré y Fabricio Alvarenga, en una causa por abuso sexual de 2016 volvió a encender la discusión sobre cómo actúa la Justicia tucumana en este tipo de denuncias.
La querella rechazó la resolución y planteó que se resolvió cuando el expediente todavía no estaba completo.
Rodrigo González, abogado de la denunciante, apuntó contra el fallo y aseguró que se apoyó en una "duda" que, en lugar de cerrar el caso, debió haber llevado a un juicio oral.
De acuerdo con el expediente, la joven "M" había acudido al domicilio de Cufré. Allí, según el relato, el jugador sumó a Alvarenga a un encuentro íntimo sin su consentimiento, algo que ella rechazó en varias oportunidades.
La situación, sostiene la querella, derivó en un abuso a partir de una maniobra en la que fue sorprendida por la presencia del segundo futbolista. El episodio fue calificado por su abogado como una "emboscada".
La denuncia no fue inmediata. El silencio se extendió durante años, atravesado por las consecuencias emocionales del hecho.
El punto de inflexión llegó tras la difusión de otro caso en Tucumán en el que también aparecía el nombre de Cufré.
"Si yo hubiera hablado, no hubiera pasado lo de Tucumán", recordó González sobre el momento en que su representada decidió avanzar.
La querella también advirtió que no se valoraron elementos importantes, como una pericia psicológica reciente, y señaló trabas en la apelación por cuestiones técnicas vinculadas a una firma digital.
Mientras tanto, ambos futbolistas continúan sus carreras fuera del país. Para la denunciante, lo ocurrido marca un "retroceso preocupante" y refuerza su reclamo de que el caso siga su curso.





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