Con la reglamentación ya vigente, el Gobierno avanzó en una etapa central de la reforma laboral: la revisión integral de cientos de convenios colectivos.
El Ministerio de Capital Humano inició la convocatoria a cámaras empresarias y sindicatos para renegociar 446 acuerdos que quedaron alcanzados por los cambios normativos.
La medida se apoya en los decretos 407 y 408, que introdujeron modificaciones clave como la descentralización de las paritarias, el impulso a convenios por empresa y la reducción de aportes obligatorios a los gremios.
En ese marco, la cartera explicó que la convocatoria busca “fortalecer la negociación colectiva y promover acuerdos entre trabajadores y empleadores que contribuyan al desarrollo de relaciones laborales modernas, previsibles y adaptadas a la realidad productiva de cada sector".
Uno de los puntos más sensibles es la eliminación de la “ultraactividad”, que garantizaba la vigencia automática de los convenios vencidos. Con su caída, se abre una revisión masiva de condiciones laborales que deberán redefinirse antes del 1 de enero de 2027.
Entre los cambios que podrían discutirse aparecen el reemplazo de horas extra por bancos de horas, jornadas laborales de hasta 12 horas y el llamado “salario dinámico”, ligado a la productividad en lugar de acuerdos salariales tradicionales.
El nuevo esquema también fija requisitos de representatividad para participar en las negociaciones y habilita la creación de sindicatos por empresa, bajo ciertas condiciones de afiliación.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma apunta a “fomentar la libertad sindical y defender el trabajo formal. Representación sindical sí, monopolios eternos no”. En contraste, los gremios ya anticiparon su rechazo y no descartan medidas de fuerza ni acciones judiciales.





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