Así se expresó el camarista Dr. Mariano Borinsky sobre la reapertura de la denuncia del ex fiscal de la Unidad AMIA sobre el supuesto encubrimiento de iraníes de la ex presidenta Cristina Kirchner en el atentado a la mutual judía. 

 

La Sala I de la Cámara de Casación Penal reabrió la denuncia que realizó el ex fiscal federal Alberto Nisman contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios por presunto encubrimiento de los iraníes imputados por el atentado contra la sede de la AMIA, que en 1994 causó 85 muertes. Se trata del escrito que presentó ante la Justicia el ex fiscal el 14 de enero de 2015, cuatro días antes de su muerte.

 

En diálogo con el programa "Gente de Derecho" de Radio Cooperativa, el juez explicó a la ciudadanía las implicancias del fallo. Comenzó haciendo un breve repaso de las instancias de apelación: "El juez de primera instancia desestimó la denuncia, y la cámara federal confirmó esta desestimación. Pero, nosotros, desde la Cámara de Casación Penal admitimos a la DAIA como víctima y querella".

 

En tanto, Borinsky explicó que en un voto unánime entendimos los tres jueces "que la desestimación de la denuncia era prematura porque había 45 medidas de prueba que debían ser llevadas adelante por un nuevo juez de instrucción". En la misma sentencia, también dispusieron "apartar a los jueces de la investigación", y otro sorteo de la causa designó al Dr. Ariel Lijo como el nuevo magistrado. 

 

¿Cuál es el convencimiento para un 3 a 0 en los votos para reabrir la denuncia?

 

Tenemos nuestra jurisprudencia y en este fallo se sentaron precedentes concordantes en los cuales habíamos dispuesto la reapertura de la investigación. Fuimos coherentes y concordantes con nuestros fallos anteriores. 

 

Entrevista con Tiempo Judicial en su despacho de Comodoro Py.

Entrevista con Tiempo Judicial en su despacho de Comodoro Py.

La jueza María Romilda Servini de Cubría dijo que "la presionaban". ¿Vos te sentís presionado? Es muy complejo. 

 

Es cierto que la tarea del juez es compleja no solamente en este caso sino en tragedia como LAPA o Cromañon así como casos de narcotráfico. Pero asumimos esa responsabilidad  el día que juramos por la Constitución Nacional, por las leyes, y por nuestras convicciones. Es cierto que leemos los diarios y tenemos que tener esa seguridad y tranquilidad de espíritu como lo hacemos habitualmente. Hasta este año, firme casi 22 mil sentencias y esa es la tarea de juez y por eso me pagan. Es un trabajo "full life", como decía el decano Fayt, por más que ya firmé una sentencia sigo pensando todo el tiempo en cada fallo y me levanto a la noche pensado. Más cuando somos la máxima instancia penal y tienen su impacto mediático. 

 

¿Qué cambio o no en su trabajo con el cambio de Gobierno?

 

La tarea del juez es solitaria, no hay grupo de jueces. Yo me siento tranquilo hoy y con el Gobierno anterior. En los últimos cinco años hemos tratado de acortar los plazos de 5 años a 6 o 3 meses para lograr agilidad en la Justicia. Voy de casa al trabajo, y del trabajo a casa. En este sentido, no he tenido inconvenientes.