La Sala IV de la Cámara del Crimen ratificó el procesamiento de Marcelo Eduardo Porcel, acusado de abuso de menores, y resolvió reforzar las medidas cautelares en su contra. Aunque no hizo lugar al pedido de detención, el tribunal ordenó la colocación de una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos en tiempo real.

Además, dispuso que los denunciantes reciban dispositivos de alerta vinculados al sistema de geolocalización, con el objetivo de advertir cualquier incumplimiento de las restricciones de acercamiento.

También se le exigió al imputado someterse a la extracción de ADN para su incorporación a la causa.

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Durante la audiencia previa, tanto la fiscalía como las querellas insistieron en la necesidad de que Porcel quedara detenido. En paralelo, varias de las víctimas presentaron una carta ante los jueces reclamando una medida más severa.

El expediente se tramita tras las apelaciones contra el fallo de primera instancia dictado por el juez Carlos Bruniard, quien había procesado al empresario por abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción de menores y producción de material sexual con menores, sin ordenar su prisión preventiva.

La investigación incluye hechos reiterados que involucran a diez menores de edad, mientras continúan vigentes las restricciones de contacto y otras medidas de resguardo.