La presencia del sacerdote Alejandro Nicola en una misa de la Catedral de Córdoba generó críticas de las familias que lo denunciaron por presunto abuso sexual contra menores. El religioso permanece apartado preventivamente de sus funciones mientras avanza la investigación judicial.

Una de las madres denunciantes cuestionó que Nicola haya encabezado una celebración religiosa.

“Existe la presunción de inocencia, pero él tenía un apartamiento preventivo. No podés ponerlo en la Catedral de Córdoba, la iglesia más importante de la provincia, a dar una misa”, afirmó.

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La mujer relató que la causa se inició luego de que su hija presentara signos que llevaron a una revisión médica y a la activación de un protocolo. “La revisaron y levantaron un protocolo porque me dijeron que era sangre vaginal. Ahí empezó todo”, explicó.

Según contó, con el avance del caso aparecieron nuevas familias con denuncias similares. También cuestionó la falta de respuestas durante el proceso y aseguró que la Iglesia no tuvo un rol de acompañamiento hacia los denunciantes.

“Nunca se comunicó la Iglesia de Córdoba”, sostuvo.

La denunciante también apuntó contra los tiempos de la Justicia y reclamó que la investigación avance. “Este tiempo es eterno”, señaló, al describir el impacto del proceso en las familias.

Por su parte, la Iglesia de Córdoba emitió un comunicado en el que señaló que el apartamiento preventivo de Alejandro Nicola continúa vigente mientras avanza la investigación y aclaró que la medida “no implica adelantar opinión” sobre los hechos denunciados.

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