Desde la primera manifestación masiva en contra de los femicidios bajo la consigna#NiUnaMenos a hoy,  275 mujeres fueron asesinadas en el marco situaciones de violencia de género.  Según los datos aportados por el Observatorio de Femicidios Marisel Zambrano de La Casa del Encuentro, una mujer es asesinada cada 30 horas en Argentina por su condición de mujer.

 

La “Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales” (Ley  N°  26485), a la cual adhirió la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por Ley N° 4203, define por violencia contra las  mujeres “toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal” (art. 4).

 

Los femicidios son actos de violencia extrema; el asesinato por género es el último peldaño en una escalada de acciones de sometimiento y violencia psicológica, daños materiales y agresiones físicas. En el Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires, en el fuero Penal, Contravencional y de Faltas, se investigan y sancionan dos tipos de conductas que, generalmente en situaciones domésticas, son el primer escalón de la violencia de género: el hostigamiento y las amenazas.

 

Según el artículo 52 Código Contravencional de la Ciudad de Buenos “quien intimida u hostiga de modo amenazante o maltrata físicamente a otro, siempre que el hecho no constituya delito, es sancionado con uno (1) a cinco (5) días de trabajo de utilidad pública, multa de doscientos ($ 200) a un mil ($ 1.000) pesos o uno (1) a cinco (5) días de arresto”.

 

Entre las competencias locales, también se encuentra el delito previsto por el artículo 149 bis del Código Penal de la Nación, el cual establece que “será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que hiciere uso de amenazas para alarmar o amedrentar a una o más personas” para lo cual se prevé la pena de uno a tres años de prisión si se emplearen armas o si las amenazas fueren anónimas.

 

En dicha normativa también se define que “será reprimido con prisión o reclusión de dos a cuatro años el que hiciere uso de amenazas con el propósito de obligar a otro a hacer, no hacer o tolerar algo contra su voluntad”.

 

Si bien en el fuero Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad las causas contravencionales por hostigamiento, y las penales por amenazas se cuentan por miles anualmente, no todas se enmarcan en situaciones de violencia de género, aunque sí un porcentaje relevante.

 

De acuerdo al “Segundo Informe Estadístico de Causas de Violencia de Género” presentado semanas atrás en la Feria del Libro por su autora, la presidenta de la Cámara de Apelaciones en lo PCyF, Marta Paz, “del total de causas en que se denunciaron hechos supuestamente tipificados por el Artículo 149 bis del Código Penal” en el año 2014 “el cuarenta y uno por ciento (41 %) de los casos encuadrarían en supuestos de violencia de género”.

 

En el mismo año, y para las causas contravencionales por hostigamiento, intimidación o maltrato, “el cuarenta y tres por ciento (43 %) de los casos encuadrarían en hechos de violencia de género”. En el informe elaborado por la representación institucional de la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ante la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, también se señala que en el año 2013, de acuerdo a las causas relevadas, el porcentaje de casos de amenazas en el marco de violencia contra la mujer representan el 41 por ciento, mientras que los casos por hostigamiento en situaciones de violencia de género suman el 39 por ciento de este tipo de contravenciones.

 

En promedio, el 40 por ciento de las causas por amenazas y hostigamiento que tramitan en la justicia porteña se producen en el marco de situaciones de violencia contra la mujer. A estos datos surgidos del análisis de un amplio número de casos relevados por el equipo liderado por la jueza Marta Paz, se suma un aumento progresivo año con año del número total de causas iniciadas en el Fuero PCyF por amenazas y hostigamiento según información brindada por la Oficina de Estadísticas del Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

Mientras que en números totales,las causas contravencionales ingresadas al Fuero Penal, Contravencional y de Faltas han ido decreciendo (en 2010 se iniciaron 41.155 causas contravencionales, llegando a 2014 a 29.593 causas), los casos por hostigar, intimidar, maltratar fueron en aumento.  En el año 2010 se registraron 3.630 causas por infracción al art. 52 del Código Contravencional, en 2011 sumaron 4.143, 4.449 en 2012, 5.848 causas por hostigamiento en 2013 y 6.112 en 2014 (un 20,6 por ciento del total de las contravenciones).