Horacio Rodríguez Larreta junto al ministro de Justicia y Seguridad, Martín Ocampo, presentaron el nuevo despliegue territorial de la Policía de la Ciudad como parte del Sistema Integral de Seguridad Pública. "Tener más presencia policial en la calle es uno de los objetivos principales", aseguró el jefe de Gobierno porteño. Por día, el 911 recibe unos 12 mil llamados y, de ese total, 4 mil requieren intervención policial. Y el ciudadano sólo denuncia el 30 % de los delitos sufridos. Se busca aumentar esta cifra. 

 

El objetivo del Gobierno porteño es “reforzar” la seguridad y “ganar eficiencia”, explicaron en la reunión de presentación de un sistema que ya no tendrá al comisario como el responsable que decida a qué lugar irá cada policía o el recorrido del patrullero, sino que lo determinará un software.

 

Para eso, le encargaron a un equipo de ingenieros y matemáticos el diseño de una fórmula que toma en cuenta la cantidad de gente que vive en una zona, la que transita por el lugar y datos del mapa del delito para determinar dónde es necesario reforzar la prevención. También se considerarán “objetivos específicos” de seguridad. “¿Por qué antes un policía estaba en tal esquina? Porque lo decía un comisario. Lo decía alguien. No había un criterio generalizado.

 

El cambio es el siguiente: "Ahora es centralmente por lo que dice el mapa del delito, sumado a la gente que transita por el lugar y la demografía”, explicó el ministro. En ese sentido, afirmó que será clave que las víctimas hagan las denuncias. En el Ministerio estiman que hoy sólo el 30 % de los delitos son denunciados.

 

El objetivo concreto de las nuevas medidas es bajar el nivel de inseguridad. El año pasado, según los datos oficiales del ministerio de Justicia y Seguridad porteño, los robos disminuyeron un 5 % en el primer semestre en comparación con el mismo periodo de 2016. Aún así, hubo un hecho de este tipo cada cinco minutos. “Ahora debería bajar la ocurrencia de delitos, subir el nivel de enfrentamientos y la intervención de la Policía”, anticipó Ocampo. Y agregó: “Deberíamos tener más detenciones pero menos delitos”.

 

En cuanto al recorrido de los móviles, lo que cambiará es que ya no circularán aleatoriamente por una zona sino que tendrán una ruta preestablecida que incluirá la velocidad a la que deben ir y la cantidad de veces por día que deben pasar por cada punto. “Tienen un recorrido asignado y cargado en su plan de trabajo. Si no lo hace, nos sale un reporte”, apuntó el ministro.

 

En cada cuadrícula habrá patrulleros asignados a la prevención y otros a la “respuesta”. Es decir, ante un llamado al 911 el operador elegirá un móvil de emergencias que esté cerca del lugar del hecho sin interrumpir el recorrido programado. Por día, el 911 recibe unos 12 mil llamados y, de ese total, 4 mil requieren intervención policial. Ahora habrá patrulleros que estarán en la calle sólo para cubrir esos hechos y no se sacará del recorrido a los destinados a la prevención, según el Ministerio.

 

El “nuevo despliegue territorial” se suma a las reformas en la Policía que arrancaron el año pasado, con la eliminación progresiva de algunas comisarías. De 54 seccionales heredadas de la Federal pasarán a ser 15. Es decir, habrá una por comuna. Algunas seguirán funcionando como delegaciones. Y las denuncias serán recibidas por funcionarios del Ministerio Público Fiscal en lugar de por la Policía de la Ciudad.