La Argentina volvió a registrar un retroceso en materia de libertad de prensa según el último informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF). El país se ubica en el puesto 98 sobre 180, con una caída de 11 posiciones en el último año y un descenso acumulado de 69 lugares desde 2022.

El documento señala que el deterioro responde al “auge de la hostilidad institucional hacia la prensa y los actos de violencia contra los periodistas que cubren las manifestaciones”, además de un empeoramiento del clima político y social en general.

En la comparación regional, Uruguay aparece mejor posicionado en el puesto 48, seguido por Brasil en el 52 y Paraguay en el 88. Bolivia figura en el 91. En contraste, Nicaragua (172), Cuba (165) y Venezuela (160) se mantienen entre los países con peores indicadores del continente.

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A nivel global, el ranking es liderado por Noruega, Países Bajos y Estonia, considerados entornos de situación “buena” para el ejercicio periodístico.

RSF advierte además que “por primera vez en la historia de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, más de la mitad de los países del mundo se encuentran en una situación ‘difícil’ o ‘muy grave’”.

El informe también menciona el caso de Estados Unidos, que retrocedió al puesto 64 tras una caída de siete posiciones, en un contexto de críticas por ataques a la prensa.

Reporteros Sin Fronteras, creada en 1985 y con sede en París, es una organización dedicada a la defensa de la libertad de prensa y el acceso a la información, reconocida por organismos internacionales como la ONU y la Unesco.