El fiscal federal Eduardo Taiano pidió que el gendarme Héctor Guerrero enfrente un juicio oral por la grave lesión sufrida por el fotógrafo Pablo Grillo durante una protesta en el Congreso.

El efectivo, integrante de la Gendarmería Nacional, está acusado de “lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función” y “abuso de armas agravado”, en el marco de un operativo de seguridad realizado en marzo de 2025 durante una marcha de jubilados.

La jueza María Servini deberá definir si la causa avanza a juicio oral. La familia de Grillo, junto al CELS y la LADH, participa como querellante en el proceso judicial.

De acuerdo con la investigación, el agente habría realizado varios disparos con una pistola lanza gases en condiciones que no se ajustaban a los protocolos. En el dictamen se remarca que “se verificó que los efectivos policiales habían actuado de manera desproporcionada e irracional”.

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Los peritajes sostienen que Guerrero efectuó al menos seis disparos “sin que existiera un contexto de agresión” hacia los manifestantes. Uno de esos proyectiles impactó en la cabeza de Grillo, quien trabajaba como reportero gráfico en la cobertura del hecho.

El fotógrafo se encontraba a varios metros de las fuerzas de seguridad, en posición baja y tomando imágenes detrás de una estructura improvisada. Fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía con fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica.

El fiscal advirtió que el acusado “no podía desconocer los protocolos establecidos para el uso del arma empleada” y que actuó con plena conciencia del riesgo que implicaban sus acciones.

En el expediente también se señala que el uso del arma fue realizado “de forma antirreglamentaria”, en un contexto donde no existía amenaza directa.