Durante una exposición pública en Buenos Aires, la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado volvió a referirse a la muerte de su exmarido, el fiscal Alberto Nisman, y sugirió la existencia de posibles conexiones entre servicios de inteligencia, empresas estatales vinculadas a Río Turbio y funcionarios.
Al referirse al caso Nisman, afirmó: "Difícilmente se llegue a determinar quiénes son los responsables detrás de este magnicidio, pero sí los partícipes respecto de los cuales hay trascendidos, acerca de que tienen sus vínculos en los servicios de inteligencia que están operando hoy en empresas vinculadas a todo el desarrollo en Río Turbio y con vínculos con funcionarios públicos del actual gobierno”
También recordó que el fiscal fue hallado muerto luego de haber presentado una denuncia vinculada al encubrimiento del atentado a la AMIA, y calificó aquel contexto como uno de los episodios institucionales más graves desde el regreso de la democracia.
Durante una exposición en el Rotary Club de Buenos Aires, la magistrada afirmó que la corrupción en la Argentina es “estructural” y atraviesa a los tres poderes del Estado. También calificó al Consejo de la Magistratura como un “elefante burocrático”, al cuestionar su funcionamiento y su capacidad de sanción sobre magistrados.
A lo largo de su exposición, insistió en que la corrupción no solo implica acciones directas, sino también omisiones dentro del sistema judicial y político, lo que describió como “no ver, no hacer, dejar pasar”.
La causa por la muerte de Nisman continúa siendo investigada como homicidio. Entre los imputados se encuentra Diego Lagomarsino, señalado por haber entregado el arma utilizada en el hecho.





Comentarios recientes