La investigación por el asesinato de Agostina Vega sumó nuevos elementos en las últimas horas y la Justicia agravó la situación procesal de Claudio Barrelier, quien pasó a estar imputado por femicidio, delito que contempla la pena de prisión perpetua.

El cambio en la acusación se produjo tras la incorporación de nuevas pruebas y los resultados preliminares de la autopsia.

El informe forense reveló que la adolescente presentaba graves daños en órganos internos, una situación que complicó la realización de determinados estudios periciales. Según trascendió, el deterioro de distintas partes del cuerpo impidió obtener algunas muestras mediante los procedimientos habituales, especialmente en la zona pélvica.

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No obstante, análisis complementarios habrían aportado indicios compatibles con una agresión sexual previa al crimen. Además, los especialistas determinaron que la víctima no estaba embarazada.

Las pericias también concluyeron que la causa de muerte fue una asfixia mecánica. Con esos elementos, los investigadores sostienen la hipótesis de que la adolescente fue asesinada entre la noche del 23 de mayo y la madrugada del día siguiente, antes de que su cuerpo fuera desmembrado.

La pesquisa apunta a que Barrelier habría permanecido varias horas con el cuerpo antes de trasladar los restos a un descampado de Ampliación Ferreyra, donde finalmente fueron hallados tras días de búsqueda. En paralelo, los investigadores intentan establecer si existió colaboración de terceros para ocultar evidencias o limpiar la escena del crimen.

Entre las pruebas reunidas figuran registros de cámaras de seguridad, testimonios de vecinos y resultados positivos de luminol detectados durante los allanamientos realizados en la vivienda del acusado. La fiscalía mantiene abierta la posibilidad de incorporar nuevos agravantes a medida que avance la investigación.