La Justicia de Michigan, Estados Unidos, formalizó cargos penales contra Damien O’Brien y Jessica O’Brien por la muerte de su hijo Casper, de 7 años, quien pesaba 116 kilos al momento de fallecer. Ambos progenitores están imputados por asesinato en segundo grado, tortura y abuso infantil.
El fiscal del condado de Genesee, David Leyton, sostuvo que el caso se enmarca en una situación de “negligencia prolongada y deliberada”, concepto que la acusación considera clave para sostener la figura de homicidio agravado según la legislación estatal.
De acuerdo con la investigación, el menor murió el 4 de noviembre de 2025 tras un llamado de emergencia por dificultades respiratorias. Al llegar al domicilio, los equipos médicos encontraron al niño sin vida en una cama y un entorno doméstico deteriorado, con acumulación de objetos que habría dificultado la asistencia.
El expediente también incorpora la situación de la hermana del niño, de 5 años, hallada en condiciones de abandono y con deficiencias de higiene, lo que derivó en cargos adicionales por abuso infantil.
La fiscalía remarcó además que los menores no estaban escolarizados ni registrados por organismos de protección, lo que habría impedido cualquier detección temprana del caso. “No creo que nadie del distrito escolar, la policía o Servicios de Protección Infantil supiera que estos niños vivían allí”, señaló Leyton.
La causa continúa su curso y tendrá una audiencia clave este 2 de julio, cuando se presenten las pruebas reunidas. Mientras tanto, los acusados permanecen detenidos a la espera del avance del proceso judicial.





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