Se complica la situación judicial de la abogada argentina, Agostina Páez, que se encentra imputada por hacer gestos racistas a trabajadores de un bar en la playa de Ipanema, durante sus vacaciones en Brasil.
A pedido de la fiscalía, la mujer perdió el beneficio de la tobillera electrónica y fue trasladada a una comisaria de Río de Janeiro, en donde espera que se habilite un lugar dentro del Complejo Penitenciario de Bangu, a donde será reinstalada.
La letrada oriunda de Santiago del Estero, fue acusada por “injuria racial” un delito grave dentro del Código Penal brasilero, luego de que tras una discusión en un bar, realizara gestos y dichos impropios contra los trabajadores del lugar.
“Necesito ayuda. Tengo miedo de verme perjudicada haciendo este video, que se me vulneren todavía más mis derechos, sobre los hechos no puedo hablar, solo decir que hay un contexto que está en la causa y que no es tenido en cuenta solo para perjudicarme. Espero que todo se aclare”, dijo la argentina a través de un video difundido en las últimas horas.
Páez enfrenta una pena de entre dos a cinco años de cárcel, por lo que tiene prohibida la salida del país. Además, las autoridades brasileñas le retuvieron su pasaporte y hasta el momento, contaba con una tobillera de control electrónico que le prohibía dejar el lugar en donde reside.
Sin embargo, en las últimas horas el Juzgado Penal N°37 de Río de Janeiro, ordenó la detención de la argentina, “Si bien se han impuesto medidas cautelares distintas de la prisión, incluyendo la vigilancia electrónica, estas no son suficientes para neutralizar el peligro procesal existente”, indica el fallo.
“Incluso después de haber sido advertida por más de un funcionario de que su conducta constituía un delito en Brasil, la acusada persistió en los delitos raciales, extendiéndolos incluso al espacio público”, destacó la fiscalía que pidió que la joven de 29 años sea trasladada a una cárcel común mientras dure el proceso.





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