El Gobierno envió hoy al Congreso la reforma del Régimen Penal Juvenil, con la intención de debatirla esta semana en comisiones y llevarla al recinto de la Cámara de Diputados.

El proyecto mantiene como eje central la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 13 años para delitos graves, como homicidios, robos violentos, abusos sexuales y secuestros.

Desde el PRO y UCR, anticiparon que el acuerdo probablemente se ubique en 14 años. “Vamos a mantener 14 años, ese fue el consenso”, dijeron sus referentes, mientras se espera que el dictamen de comisiones se conozca el próximo miércoles.

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La iniciativa incorpora un financiamiento de más de 23.700 millones de pesos para el Ministerio de Justicia y la Defensoría General de la Nación, destinado a crear institutos especiales para menores, garantizar educación, atención médica, tratamiento de adicciones y personal especializado, prohibiendo la convivencia con adultos.

El régimen prevé penas de hasta 20 años para delitos graves, priorizando la resocialización y medidas alternativas como tareas comunitarias o reparación del daño en delitos menores.

Según informó el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el proyecto será dictaminado en un plenario de comisiones de Justicia, Familia y Niñez y Presupuesto el miércoles, para tratarlo en el recinto el jueves 12 de febrero.

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