La agencia Reuters informó que el gobierno de Donald Trump evalúa retirar el apoyo de Estados Unidos al Reino Unido en la disputa por las Islas Malvinas.
La información surge de un correo interno filtrado del Pentágono, donde se analizan posibles sanciones a países que no acompañaron operaciones militares estadounidenses en la guerra contra Irán.
En ese documento, el Departamento de Defensa plantea revisar el respaldo diplomático a las denominadas "posesiones imperiales" europeas, categoría en la que incluye a las Islas Malvinas, además de mencionar otros territorios en disputa como Ceuta y Melilla.
La reacción británica fue inmediata. Dave Pares, portavoz del primer ministro Keir Starmer, afirmó que la soberanía sobre las islas "no está en cuestión".
También recordó el referéndum de 2013, donde el 98% de los votantes optó por seguir bajo administración británica, consulta que Argentina no reconoce como válida al no contemplar su reclamo de soberanía.
La filtración generó inquietud en Londres, especialmente en un contexto de tensiones crecientes entre aliados occidentales por la política hacia Irán. Medios británicos como The Sun hablaron de una "AMENAZA DE LAS ISLAS", mientras The Telegraph señaló que Washington analiza “penalizar” a socios de la OTAN.
En paralelo, el documento también menciona la posible suspensión de España de la OTAN, lo que refuerza la magnitud del conflicto diplomático. Desde Europa, el presidente español Pedro Sánchez afirmó que su país actúa siempre "dentro de la legalidad internacional".





Comentarios recientes