La Justicia de Tucumán cerró sin condenas el cuarto juicio por el crimen de Paulina Lebbos, ocurrido en febrero de 2006, y dejó el caso nuevamente en la impunidad.

El tribunal integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica resolvió absolver por el beneficio de la duda a César Soto, exnovio de la víctima, quien había llegado al debate oral acusado de homicidio agravado por alevosía.

También fue absuelto Sergio Kaleñuk, hijo del entonces secretario del exgobernador José Alperovich, imputado por encubrimiento agravado, aunque el Ministerio Público Fiscal no había formulado acusación en su contra durante el proceso.

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La causa reconstruye que Lebbos fue vista por última vez tras salir de un boliche en la capital tucumana y que su cuerpo fue hallado días después en un barranco, en avanzado estado de descomposición y con signos de violencia extrema, incluyendo heridas de arma blanca y estrangulamiento.

El crimen generó un fuerte impacto político en la provincia, donde en juicios anteriores fueron condenados jefes policiales y funcionarios por encubrimiento, en el marco de una trama que involucró a distintas áreas del Estado.