El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), pieza central en la investigación de apropiaciones de menores durante el terrorismo de Estado, advirtió al Poder Judicial que no podrá continuar realizando tomas de muestras biológicas ni sostener con normalidad su actividad por la restricción presupuestaria vigente.
A través de una comunicación oficial enviada a tribunales federales, la dirección técnica del organismo informó que la falta de recursos compromete servicios esenciales como vigilancia, limpieza y mantenimiento, lo que impacta directamente en la cadena de custodia de las muestras y en la preservación del material genético almacenado.
El BNDG, creado por impulso de las Abuelas de Plaza de Mayo y consolidado institucionalmente en democracia, conserva sangre, hisopados, restos cadavéricos y objetos utilizados para análisis de ADN que permiten determinar vínculos familiares con personas desaparecidas.
Según el organismo, la situación actual podría derivar en demoras o suspensión de pericias y afectar la validez técnica de los procesos judiciales.
También se alertó sobre la imposibilidad de realizar traslados al interior del país para la toma de muestras, así como de ejecutar procedimientos más complejos como exhumaciones, debido a la falta de viáticos y logística.
La advertencia ya generó preocupación en juzgados federales y fiscalías especializadas en delitos de lesa humanidad, que consideran al BNDG una herramienta indispensable para la restitución de identidades.
El financiamiento actual del organismo fue señalado como insuficiente para su funcionamiento pleno, en un contexto en el que diversas áreas del Estado vinculadas a derechos humanos también han sufrido modificaciones o recortes administrativos en los últimos meses.





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